José Luis Moreno

Doctor en Derecho. Jurista amante de la ciencia y bibliofrénico. Curioso por naturaleza.
Doctor en Derecho. Jurista amante de la ciencia y bibliofrénico. Curioso por naturaleza.
Estimulación cerebral profunda, una mejora de los síntomas de la enfermedad de Parkinson

Estimulación cerebral profunda, una mejora de los síntomas de la enfermedad de Parkinson

     Última actualizacón: 22 junio 2017 a las 09:56

Hace unos días leí a través del portal Divulgame.org una noticia que podría pasar desapercibida como un avance más en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson si no llega a ser por el coraje de Andrew Johnson, un enfermo diagnosticado en el año 2009.

Les ruego se tomen menos de cinco minutos en ver íntegro el vídeo que el propio Johnson ha colgado en su blog y que ha sido reproducido más de un millón de veces en Youtube:

 

A pesar de lo llamativo de las imágenes, debemos señalar que el caso de Johnson es particular a pesar de no ser la única persona con esta enfermedad que ha obtenido unos resultados tan notables. Johnson se sometió a una intervención quirúrgica para la implantación de un electrodo en el cerebro pero, aunque esta operación se lleva practicando desde hace más de 10 años, los resultados varían en función de cada paciente, algo que es importante tener en cuenta para evitar caer en falsas esperanzas.

La estimulación cerebral profunda (ECP o DBS por las siglas en inglés de deep brain stimulation) es un procedimiento quirúrgico utilizado para tratar algunos síntomas de la enfermedad de Parkinson como el temblor, rigidez, movimiento lento etc. Consiste en la estimulación eléctrica leve de alta frecuencia en una zona específica del tálamo, el globo pálido o el núcleo subtalámico por medio de un electrodo implantado en el encéfalo.  Su función es enviar una señal eléctrica a estas áreas específicas del cerebro que controlan el movimiento, bloqueando de esta forma las señales nerviosas anormales.

El sistema consta de tres componentes: el electrodo, la extensión y el neuroestimulador. El electrodo (también llamado derivación) es un cable delgado y aislado que se inserta a través de una pequeña abertura en el cráneo y se implanta en el cerebro. La punta del electrodo se sitúa dentro del área objetivo del cerebro (afectando a un grupo de neuronas), que habrá sido determinada previamente con la ayuda de imágenes por resonancia magnética o tomografía computarizada.

La extensión es un cable aislado que se pasa bajo la piel de la cabeza, el cuello y el hombro, y conecta el electrodo al neuroestimulador. Éste (un «paquete de baterías» similar a un marcapasos cardíaco y aproximadamente del tamaño de un cronómetro) es el tercer componente y generalmente se implanta bajo la piel cerca de la clavícula. El paciente puede conectar y desconectar el neuroestimulador gracias a un dispositivo de control remoto como el que Johnson muestra en su vídeo.

Una vez colocado, se envían impulsos eléctricos desde el neuroestimulador hacia el cable de extensión y el electrodo para realizar análisis y así elegir la configuración de estimulación adecuada ya que la intensidad y frecuencia más eficaces de la estimulación eléctrica varían en función de la situación concreta de cada paciente. Cuando el dispositivo está calibrado, estos impulsos interfieren y bloquean las señales eléctricas que causan los síntomas de Parkinson.

A pesar de que toda intervención quirúrgica tiene riesgos, y una intervención de este tipo más aún (en adultos se necesitan dos cirugías separadas para implantar un ECP), es importante señalar que la estimulación cerebral profunda no daña el tejido cerebral sano al contrario que otras terapias. Por lo tanto, la técnica es reversible y puede retirarse el dispositivo sin daño alguno en el caso de que nuevos avances médicos ofrezcan un tratamiento que sea más beneficioso. A pesar de todo, actualmente el procedimiento se usa solamente en pacientes cuyos síntomas no pueden ser controlados adecuadamente con medicamentos.

En un artículo de revisión publicado en marzo pasado en la revista Neuropsychiatric Disease and Treatment, David J. Pedrosa y Lars Timmermann (miembros del departamento de neurología del Hospital Universitario de Colonia, Alemania) recuerdan que pese a que la enfermedad se describió por primera vez hace más de 200 años (por James Parkinson) aún necesitamos un conocimiento más profundo de las causas que la provocan. Para un médico resulta hoy en día complicado realizar un diagnóstico ya que los síntomas de la enfermedad de Parkinson coinciden con los de otras dolencias.

En lo tocante a la cirugía de estimulación cerebral profunda, los autores manifiestan que se ha revelado como una terapia eficaz en muchos casos aunque se desconoce la forma concreta en que sucede. Se discuten cuatro posibles mecanismos:

  • Bloqueo de la despolarización: bloqueo de la respuesta muscular a los impulsos nerviosos.
  • Inhibición de la sinapsis: impide la transmisión de los impulsos de una neurona a otra.
  • Depresión sináptica: disminuye de la actividad funcional de las neuronas.
  • Generación de impulsos que interfieren y bloquean las señales eléctricas.

La seguridad y eficacia del procedimiento quirúrgico se ha demostrado gracias a la experiencia clínica con miles de pacientes, aunque aún se debate en los círculos médicos la forma de realizar la intervención en determinadas zonas del cerebro (ya sea el globo pálido o el núcleo subtalámico por ejemplo). Al mismo tiempo, aunque la enfermedad de Parkinson es una enfermedad lateral (que afecta en principio a un único hemisferio del cerebro) lo cierto es que es progresiva, por lo que en ocasiones se hace preciso repetir la intervención para colocar otro electrodo. Evidentemente, esto duplica los riesgos máxime si tenemos presente la avanzada edad de la mayoría de los enfermos.

Por lo tanto, los investigadores previenen frente a la precipitación en la implantación del electrodo. En primer lugar, como hemos dicho más arriba, existe un riesgo de confusión con otros síndromes parkinsonianos o atípicos en los primeros años de la manifestación de la enfermedad. Y en segundo lugar, debe tenerse en cuenta que un gran número de pacientes pueden llevar una buena vida durante muchos años sólo con tratamiento farmacológico sin que se vean expuestos a los riesgos de la cirugía.

Tras lo expuesto, creo que las advertencias que hace el propio Johnson en su blog resumen perfectamente el estado actual de la cuestión:

  1. Esta intervención es un tratamiento, no una cura. Como todos los tratamientos, las personas responden de una manera diferente. Los resultados pueden variar.
  2. La ECP no es adecuada para todos los pacientes de Parkinson, sino para unos pocos cuyos síntomas motores no se pueden controlar con medicamentos. No detiene la enfermedad, ni tampoco la vuelve más lenta, actúa como parte de una terapia combinada (en mi caso) a los medicamentos. Algunas personas pueden suspender la medicación después de la ECP, yo no soy uno de ellos.
  3. La ECP no ayuda frente a los muchos y variados síntomas no motores de la enfermedad de Parkinson. De hecho, podría hacerlos mucho peores. Esta es la razón por la que se emplean estrictos criterios de idoneidad.
  4. Si tienen la enfermedad de Parkinson escuchen lo que los médicos le digan, saben lo que están haciendo y lo han visto antes. Esto no es una cura milagrosa, es un tratamiento eficaz que en mi caso es bastante espectacular, porque un subconjunto de mis síntomas eran más proclives a responder a la cirugía. No es que tuviera suerte, sino que se estudió cuidadosamente mi idoneidad.

No quiero terminar sin una reflexión personal: me sorprende enormemente la estrechez de miras de algunos que no se dan cuenta de que este tipo de avances médicos, que mejoran enormemente la vida de miles de personas, no se producirían sin una política dirigida a fomentar la investigación. Recortar en ciencia es recortar en nuestra salud y calidad de vida.

Referencias:

Pedrosa, David J., & Timmermann, Lars (2013). Review: management of Parkinson’s disease Neuropsychiatric Disease and Treatment, 9, 321-340 DOI: 10.2147/NDT.S32302

Instituto Nacional de trastornos neurológicos y accidentes cerebrovasculares de EE.UU.

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Siete días … 14 a 20 de julio (primeros agricultores)

Siete días … 14 a 20 de julio (primeros agricultores)

     Última actualizacón: 1 julio 2019 a las 21:27

ANTROPOLOGÍA

Los primeros agricultores europeos ayudaron a difundir una revolucionaria forma de vida en todo el continente. Pero también difundieron algo más. Un nuevo estudio revela que los primeros agricultores fertilizaban sus cultivos con estiércol hace 8.000 años, miles de años antes de lo que se pensaba.

La fertilización proporciona a las plantas todo tipo de nutrientes que necesitan para crecer fuertes y saludables, incluyendo los elementos más importantes como el nitrógeno, el fósforo y el potasio. Es por eso que los agricultores de todo el mundo, en países ricos y pobres, ponen abono en sus cultivos. Sin embargo, no es intuitivamente obvio que la difusión de estiércol alrededor de las plantas fuera bueno para ellas, y los arqueólogos no habían encontrado pruebas de tal práctica antes de unos 3.000 años atrás. Los agricultores del Cercano Oriente -en lo que hoy es Israel, Palestina, Siria, Jordania y los países vecinos- comenzaron a cultivar plantas y a criar animales alrededor del 8.000 a.C., pero no había señales de que utilizaran estiércol animal para alguna otra cosa que no fuera como combustible para el fuego.

• Noticia en Science News

• Artículo: Crop manuring and intensive land management by Europe’s first farmers

BIOLOGÍA

¿Es el espacio realmente la frontera final o están los mayores misterios más cerca de nosotros?  En la cosmología, se dice que la materia oscura cuenta con la mayoría de la masa del Universo, a pesar de que se presencia se deduce a partir de efectos indirectos más que detectándola por medio de telescopios.  El equivalente biológico a esto es la ‘materia oscura microbiana’, la infraestructura de la vida del planeta, que se encuentra oculta y prácticamente invisible y puede tener una influencia muy profunda en los procesos medioambientales más significativos, desde el crecimiento de las plantas y la salud, a los ciclos de los nutrientes en los espacios terrestre y medioambiental, el ciclo global del carbono, e incluso, posiblemente el cambio climático.

• Noticia en ABC

• Artículo: Insights into the phylogeny and coding potential of microbial dark matter (descarga directa en formato PDF)

PALEONTOLOGÍA

El debate sobre si el rey de los dinosaurios era un temible depredador o un simple carroñero es tan antiguo como su descubrimiento. Hoy, paleontólogos estadounidenses confirman que este enorme dinosaurio cazaba a sus presas.

• Noticia Agencia SINC

• Artículo: Physical evidence of predatory behavior in Tyrannosaurus rex

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Hallan un nuevo dinosaurio con una gran nariz y enormes cuernos: Nasutoceratops titusi.  Investigadores de la Universidad de Utah (Estados Unidos) han descubierto una nueva especie de dinosaurio de la familia de los triceratops, de unos 5 metros de largo y 2,5 toneladas de peso. El animal ha sido nombrado como Nasutoceratops titusi («narigón de cara cornuda») ya que poseía una enorme nariz y cuernos excepcionalmente largos.

• Noticia El Mundo

• Artículo: A remarkable short-snouted horned dinosaur from the Late Cretaceous (late Campanian) of southern Laramidia (descarga directa en formato PDF)

FÍSICA

Toda una vida esperando y por fin, 86 años después, hemos podido ver caer una gota. Pero no una gota cualquiera, sino la gota de brea que forma parte de uno de los experimentos más antiguos y largos del mundo.  Ha ocurrido en el Trinity College de Dublín, en Irlanda, donde se desarrolla uno de los experimentos científicos más curiosos y raros.  El experimento original fue puesto en marcha en 1927, hace ahora 86 años, por el físico Thomas Parnell, profesor de la Universidad de Queensland, en Australia. El experimento en sí mismo era bastante sencillo y tenía como objetivo demostrar a sus alumnos las diferencias en los estados sólido y líquido de la materia. Parnell les explicó: si fluye es líquido y si no, es sólido. Por muy despacio que fluya, así que colocó un trozo de brea dentro de un embudo, y se propuso esperar a verlo gotear.

• Noticia El Confidencial

CIENCIAS DEL ESPACIO

Nuevas observaciones llevadas a cabo con el telescopio VLT (Very Large Telescope) de ESO muestran por primera vez una nube de gas desgarrada por el agujero negro supermasivo situado en el centro de la galaxia.  La nube está ahora tan estirada que su parte frontal ha superado el punto más cercano y está alejándose del agujero negro a más de 10 millones de km/h, mientras que la cola aún está cayendo hacia él.

• Noticia en ESO

• Artículo: Pericenter passage of the gas cloud G2 in the Galactic Center (descarga directa en formato PDF)

PSICOLOGÍA

Utilizando información de las investigaciones acerca de la neuroplasticidad de la atención selectiva y sobre el papel central de la paternidad en el desarrollo de los niños, un equipo de científicos ha desarrollado y evaluado rigurosamente un programa de «entrenamiento familiar» diseñado para mejorar la atención selectiva de niños en edad preescolar.

• Artículo: Family-based training program improves brain function, cognition, and behavior in lower socioeconomic status preschoolers (descarga directa en formato PDF).

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Boe-Bot: descripción

Boe-Bot: descripción

     Última actualizacón: 10 marzo 2018 a las 15:42

cartel-robotica

El nombre de Parallax, PBASIC, BASIC Stamp, Board of Education y Boe-Bot son marcas registradas por Parallax Inc.

Todas las fotografías y vídeos han sido realizados por el autor.  Si alguien desea copias de mayor resolución de las imágenes, puede solicitarlas

Como ya he adelantado, mi intención es construir un pequeño robot móvil y programable que realice tareas sencillas.  Tras mucho investigar, y consultar a algunos especialistas en el tema, he decidido adquirir el robot Boe-Bot® de la empresa Parallax®

Como podrán observar, la caja contiene todos los elementos necesarios para construir y programar el robot, así como un completo manual ilustrado (aunque en inglés).  En cualquier caso, la empresa española Ingeniería de Microsistemas Programados SL mantiene una página en internet desde donde no sólo comercializa el producto, sino que aloja documentación, drivers, programas para descargar así como un foro de debate para resolver las diferentes cuestiones que puedan surgir durante su montaje.

Los distintos componentes se presentan perfectamente embalados y protegidos. Destacan los sensores, el microcontrolador y la tarjeta Home Work® donde van adaptados todos los periféricos y donde se realizan las conexiones.

Este es el alma del robot.  Aunque más adelante profundizaremos en su diseño, señalar que funciona con una batería de 9V (los motores y otros elementos emplean sus propias baterías) y que no es preciso hacer soldaduras para conectar los diferentes actuadores gracias a la placa Board of Education® que permite introducir directamente los cables a presión en el lugar adecuado.

Por último, tenemos las ruedas, la estructura sobre la que se montarán todos los elementos y las baterías adicionales para los motores como hemos apuntado más arriba.

Bien, una vez hechas las presentaciones, en próximas entradas comenzaremos el montaje.  No se lo pierdan.

Publicado por José Luis Moreno en ROBÓTICA, 4 comentarios
Introducción a la robótica: construir un microbot

Introducción a la robótica: construir un microbot

     Última actualizacón: 16 noviembre 2017 a las 17:06

Tras las vacaciones ha llegado la hora de poner manos a la obra de nuevo.  Como lo prometido es deuda, vuelvo con nuevos proyectos que creo serán de interés.  Vamos a presentar el primero de ellos.

A pesar de que he estudiado una carrera de «letras» (aún no se muy bien porqué pero, como diría una buena amiga, eso es otra historia…) siempre me ha interesado el mundo de la electrónica, construir cosas y comprender el funcionamiento de las máquinas —en apariencia sencillas— que nos hacen la vida más cómoda (por ejemplo, un ascensor, un ventilador y otros artilugios por el estilo).  Así que, como suelo hacer habitualmente en estos casos, para hacerme una idea del tema acudí a un buen libro: Introducción a la robótica: principios teóricos, construcción y programación de un robot educativo.  Se trata de una obra dividida en dos partes, la primera teórica, y la segunda —más densa— práctica, que ofrece una aproximación a la robótica, sus características básicas, los componentes y demás conocimientos necesarios para la construcción de un robot, tarea a la que dedica la segunda parte.  En definitiva, permite construir paso a paso un microbot comprendiendo la esencia de su construcción, programación y funcionamiento.

Permítanme que les explique con mayor detalle qué es exactamente lo que pretendo.  Mi objetivo es construir un pequeño robot móvil y programable que realice tareas sencillas. Para ello, contará con un cerebro electrónico consistente en un microcontrolador que integrará un programa previamente escrito con una serie de instrucciones que determinarán las acciones a ejecutar en función de la interacción del robot con el entorno.

Ya tenemos la primera palabra importante: el microcontrolador.  Como sabemos, las primeras microcomputadoras se obtuvieron al añadir a un procesador unos periféricos externos, tales como memoria, líneas de entrada/salida, temporizadores etc.  El siguiente avance fue la creación de un circuito integrado que contenía tanto el procesador como estos periféricos.  De esta forma se desarrolló la primera microcomputadora en un solo chip, denominada más tarde microcontrolador.  Mientras que el microprocesador, por sí solo, no está preparado para la comunicación con los dispositivos periféricos que se le conectan, el diseño del microcontrolador es tal que contiene todos esos componentes integradas en el mismo chip.   El resultado es evidente, se ahorran tanto tiempo como espacio en la construcción de los dispositivos.

Una vez sentado lo anterior, tengamos en cuenta que un microbot consta, por lo general, de los siguientes elementos:

  1. Una estructura, que sirve de soporte material de los distintos componentes.  El diseño de este armazón o esqueleto va a depender en gran medida del tipo de trabajo que va a desarrollar el robot, en ocasiones será necesario que sea ligero (en el caso de un robot volador por ejemplo) o bien más robusto para soportar el peso de grandes baterías.
  2. Diferentes sensores, encargados de recoger la información del entorno (temperatura, luz, presencia de obstáculos, etc.).  Es esencial que el robot sea capaz de captar lo que sucede a su alrededor para así poder actuar en consecuencia.  Una correcta elección de los sensores, y su colocación sobre el robot, son determinantes para que pueda cumplir su tarea correctamente.
  3. Motores y otros actuadores que realizan acciones concretas (altavoz, cámara de grabación, señales LED, display, zumbador, etc.).  Los motores confieren movilidad al robot (habrá que elegir los adecuados para la tarea, con mayor potencia o velocidad); mientras que existen otros actuadores con múltiples utilidades, comunicación con el usuario, radiofrecuencia etc.)
  4. Por último, el cerebro: una tarjeta de control con un microcontrolador que tiene grabado en su memoria el programa de instrucciones que gobierna el comportamiento de toda la máquina.

Para desarrollar una aplicación práctica basada en un microcontrolador hay que hacer dos cosas.  En primer lugar, debemos conectar al microcontrolador los diferentes dispositivos de entrada —que recogen información del mundo exterior— y los de salida —que realizan las acciones precisas—.  En segundo lugar, es preciso diseñar un programa basado en las instrucciones que admite el microcontrolador, para organizar y planificar las operaciones a realizar a lo largo del tiempo.  Una vez puesto a punto, el programa se graba en la memoria que posee el microcontrolador y el sistema queda operativo.

Como vemos, el diseño de un microbot exige tener clara la función que queremos que desempeñe.  De esta forma, no tenemos más que llevar a cabo la instalación del “hardware”, es decir, el conexionado físico de los elementos que desempeñarán la tarea, y desarrollar el “software”, consistente en la creación del programa de instrucciones que planifique las acciones a ejecutar en función de las características de las entradas.

Sencillo ¿verdad?.  Pues eso parece, pero en realidad hay mucho que aprender y muchas pruebas que realizar así que, sin más preámbulos, pongámonos manos a la obra:

 

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La caída o decadencia del Imperio romano (y II)

La caída o decadencia del Imperio romano (y II)

     Última actualizacón: 20 marzo 2018 a las 21:56

En la anterior entrada, habíamos dejado nuestro repaso de la caída del Imperio romano con las reformas fiscales de Diocleciano, que habían motivado la huida de numerosos ciudadanos para evitar el pago de impuestos.

Tras la muerte de Diocleciano asumió el poder Flavio Valerio Constantino, hijo bastardo de Constancio Cloro, el César nombrado por Maximiano.  Galerio, el otro Augusto, veía cada vez con mayor aprensión el poder que acumulaba Maximiano por lo que decidió que Constantino debía residir como oficial militar en su cuartel general, pensando de esta forma tenerlo cerca y controlarlo.  Sin embargo Constantino, quizás consciente del peligro que entrañaba acatar ese deseo, decide desobedecer y opta por reunirse con su padre en Bretaña, llegando justo a tiempo para su fallecimiento.  Las tropas de la isla aclaman a Constantino como Augusto aunque él prefiere adoptar el título de César.

Nos encontramos de nuevo con la pretensión de diferentes aspirantes de ocupar los cargos del Estado.  Tras algunas escaramuzas, el 27 de octubre de 312 d.C. se produce el enfrentamiento de los ejércitos de Constantino y Majencio a unos 20 kilómetros de Roma.  Se ha querido ver en este choque un combate en nombre de la religión: el cristianismo defendido por Constantino, y el paganismo por Majencio.  Constantino salió victorioso aunque aún tuvo que vérselas con Licinio y Maximino Deza (nombrados Augusto y César por Galerio respectivamente).  Con el primero de ellos llegó a un acuerdo para el reparto del Imperio (mediante el famoso Edicto de Milán del año 313 d.C. que también proclamaba el respeto a todas las religiones y devolvía los bienes confiscados a los cristianos), mientras que Maximino facilitó las cosas muriendo prematuramente.  Tras la ruptura del acuerdo con Licino, Constantino dirigió su ejército contra él obteniendo una nueva victoria.  Así, consiguió reunir todo el poder en sus manos.

A pesar de lograr unificar el poder no mejoró la situación política ya que Constantino I decidió dar continuidad a las ideas descentralizadoras adoptadas por Diocleciano: acuerda la fundación de una Nueva Roma ―difuminando aún más el poder de Roma como capital imperial― en la antigua ciudad de Bizancio que será conocida como Constantinopla cuando, finalmente, traslada allí su residencia en el año 330 d.C.  Del mismo modo, en el año 332 d.C. firma un pacto entre el Imperio y los bárbaros, regulando su migración y establecimiento en sus territorios, empleándolos en los ejércitos para la defensa de las fronteras.

Constantino I fue el único de los sucesores de Augusto que permaneció en el trono más de 30 años pero estropeó su gran obra de reconstrucción al redactar su testamento: decidió dividir el Imperio entre sus hijos, Constantino, Constancio y Constante, y sus dos nietos sobrinos, Delmacio y Anibalino.  Resulta sorprendente que, tras todo lo vivido hasta ese momento, no fuera consciente de lo que sucedió nada más fallecer: en las luchas que tuvieron lugar casi de inmediato murieron Constantino y Constante, quedando como único soberano Constancio.  Éste nombró como sucesor a su primo Flavio Claudio Juliano ―posteriormente apodado el Apóstata porque trató de reavivar la religión pagana y de impedir la expansión del cristianismo― quien, tras la muerte de aquél fue nombrado emperador (cargo que ocupó durante menos de dos años)

Así, tras la muerte de Juliano en una batalla contra los persas y un breve sucesor, las tropas nombraron emperador en el año 364 d.C. a uno de sus generales, Valentiniano, quien asoció en el poder a partes iguales a su hermano Valente.  Éste gobernó Constantinopla y las provincias orientales, mientras que Valentiniano retuvo las provincias occidentales con Milán como capital.  Sin embargo, esta situación duró poco ya que Valentiniano falleció en el año 375 d.C. y fue sucedido por hijo Graciano.

Los Hunos vía Wikimedia Commons.

Entran en escena los hunos

Por estos años llegaban de Rusia aludes de bárbaros mucho más terribles que los demás: los hunos.  Procedían de Asia central de donde fueron expulsados por los emperadores chinos en el siglo I de nuestra era.  Desde entonces vagaban por las estepas comenzando su periplo hacia occidente donde, en el curso del siglo IV, expulsaron a los germanos asentados entre el mar Negro y el Báltico.

Este empuje imparable provocó que los germanos abandonaran las tierras en las que habían vivido durante largo tiempo: los vándalos, los alanos y los suevos se desplazaron a la Galia a partir del año 406 y penetraron en la península ibérica.  Por su parte, los anglos y sajones ocuparon Britania, mientras que  los francos se hicieron dueños del norte de Francia y los visigodos fundaron un reino con Tolosa como capital.

Debemos destacar que los vándalos, los alanos y los suevos no se detuvieron en Hispania ya que, con el rey Genserico a la cabeza, atravesaron el estrecho de Gibraltar y fundaron en el norte de África el primer reino germánico independiente (con capital en Cartago), pasando a controlar las provincias cerealísticas del Imperio.

Valente, el encargado de las provincias orientales del Imperio había aceptado el establecimiento en tierras imperiales de los visigodos, aunque se arrepintió en seguida cuando comprobó que se dedicaban al saqueo.  Pese a que tenía preparado un ejército para enfrentarse a los persas, tuvo que dejar a un lado el proyecto para acudir en defensa de  Adrianópolis, donde habían llegado los visigodos.  Valente atacó solo y sufrió una completa derrota.  Él mismo, herido, fue quemado vivo en la cabaña donde sus asistentes le habían resguardado.

Graciano, que había subido al trono al fallecimiento de su padre Valentiniano, se encontró solo en el poder por lo que decidió asociarse con el general Teodosio a quien le confirió el Imperio de oriente.  Estamos en el año 378 d.C.

Estos importantes movimientos migratorios no supusieron únicamente un desplazamiento de grandes masas de personas, sino que provocaron la aparición y difusión de una nueva estrategia bélica y una nueva organización política.  La caballería se convierte en el arma predominante y en los pueblos germanos de los reinos mediterráneos, el antiguo orden es reemplazado por una autocracia de origen militar que concentra en manos del monarca la totalidad del poder político.

Teodosio I el Grande

Teodosio firmó un pacto con la nación goda por el que ésta se convertía en una nación autónoma bajo la autoridad nominal del emperador.  Se le permitió ocupar las tierras abandonadas al sur del Danubio (Tracia) y además, a cambio de un subsidio, proporcionarían reclutas al ejército romano.  Los visigodos estaban exentos del pago de impuestos y conservaban sus leyes, por lo que no fueron considerados ciudadanos romanos.  Desde el punto de vista administrativo, son completamente autónomos aunque dependen del apoyo económico del imperio y, a cambio, se convierten así en una primera línea de resistencia frente a las invasiones de los hunos, cada vez más peligrosas.

En el año 383, otro usurpador, Magno Máximo (general de las tropas de Britania) ataca al emperador de Occidente Graciano a quien vence y mata en Lyon.  Al morir Graciano, la sucesión legítima le correspondía a Valentiniano II, cuñado de Teodosio, pero dado que Magno Máximo dirigió sus ejércitos contra Constantinopla, Teodosio se vio obligado a hacerle frente derrotándolo.

A pesar de que durante un tiempo pareció que la situación política comenzaba a estabilizarse, en el año 392 el joven Valentiniano II muere misteriosamente.  En la actualidad se desconoce si se suicidó o bien fue asesinado por su propio tutor, el jefe militar de origen bárbaro Arbogasto.  Una vez muerto el emperador, Arbogasto decide enfrentarse a Teodosio aunque sale perdedor.  De esta forma, en el año 394 Teodosio I logra reunir en su mano el poder sobre las dos partes del Imperio.

Esta unidad fue una mera ilusión.  La división que se venía fraguando desde hacía tiempo se hizo más evidente a la muerte de Teodosio (acaecida en Milán en el año 395 d.C., apenas un año después de unificar el poder).  El último emperador que gobernó las dos partes del Imperio y que, curiosamente nunca llegó a pisar Roma, dejó como herederos a sus hijos: Arcadio, de 18 años gobernaría en Oriente, mientras que Honorio, de apenas 11 años, lo haría en Occidente: de esta forma se consuma una nueva división, con la diferencia de que ésta será permanente y definitiva.

Dos Imperios

La frontera entre ambos Imperios discurría al este de Italia y atravesaba Iliria (la antigua Yugoslavia sufrió esta división entre sus provincias que desembocó en la cruenta Guerra de los Balcanes).  La capital del Imperio de Oriente permanece en Constantinopla, mientras que Roma, ya en decadencia, cede su lugar como capital del Imperio de Occidente primero a Milán en el siglo IV, y luego a Rávena a partir del año 404.

El de Occidente, que correspondió a Honorio, era un Imperio que ya Teodosio había considerado como satélite del de Oriente.  A su lado, debido a su minoría de edad, situaron al general Estilicón, un bárbaro de raza germánica.  Lo mismo sucede con Arcadio, ya que quien gobierna como regente es el general Flavio Rufino, un encarnizado adversario de los germanos.  De nuevo tenemos a la vista motivos de enfrentamiento.

A la muerte de Teodosio I, el Imperio sufre derrotas en todos los frentes y los romanos se ven obligados a abandonar fronteras que habían mantenido durante siglos.  De esta forma, entre los años 406 y 407 las legiones romanas se retiran del Rin, situación que aprovechan los suevos y francos para atravesar el río y ocupar primero la Galia y, desde allí, introducirse en Hispania.  Las últimas unidades romanas dejan Britania y la isla cae en manos de anglos, sajones y jutos.

El prólogo de esa invasión de los pueblos bárbaros se había registrado entre los años 401 y 403 cuando Estilicón se vio obligado a utilizar todos los medios militares a su disposición para detener a los visigodos de Alarico quien se dedicaba a saquear el Véneto y la fértil llanura del Po hasta que fue vencido por Estilicón en Pollenza, haciendo prisioneros a la mujer e hijos del rey godo.

A cambio de los rehenes y el pago de importantes sumas, los godos se comprometieron a abandonar la península itálica.  Tras una serie de incumplimientos de pago por parte de los romanos, así como la muerte de Estilicón, Alarico volvió a entrar en la península Itálica y, tras perseguir sin éxito al emperador —que se había refugiado en Rávena— se puso en camino hacia Roma donde comenzó un largo asedio tras exigir el pago de elevadas sumas en oro y plata, así como la liberación de todos los esclavos bárbaros.  La ciudad se rindió sin combatir y el Senado, que ya solo existía simbólicamente, aceptó la petición de Alarico de que destituyera a Honorio.

De esta forma, en el Imperio de Occidente se veía con impotencia cómo sus territorios eran paulatinamente conquistados por los pueblos germánicos mientras que la parte oriental, gracias a la posición casi inaccesible de Constantinopla, sobrevivía sin demasiados contratiempos (de hecho, mantuvo su independencia hasta la Edad Moderna).

Señalemos una situación de esencial interés para comprender los profundos cambios sociales que se vivían en esta época turbulenta.  Dado que el ejército romano no podía defender a las pequeñas comunidades de aldea y de provincia, enfrascado como estaba en continuas guerras, la población confía cada vez más, para su defensa, en los señores que pueden disponer de milicias propias.  Recibieron el nombre de potentes y fueron adquiriendo una mayor independencia de la autoridad central al tiempo que ésta se iba debilitando.  La legislación impuesta desde Diocleciano en adelante favoreció esta situación ya que, como vimos, “petrificó” la sociedad, ligando irrevocablemente al campesino a la tierra y a su señor, así como al artesano a su oficio.  De esta forma, cada señor comenzó a ocupar el puesto del Estado creándose una miríada de feudos, cada uno con su propio señor al frente, armados hasta los dientes.  La Edad Media se acerca irremisiblemente.

Los últimos estertores

Orestes recibió en el año 475 la dignidad de patricio por parte del emperador Julio Nepote —el más alto honor que se podía conceder a un noble— así como el nombramiento de general de las tropas imperiales destinadas a contener los ataques de los visigodos y los burgundios en el sur de la Galia.  Sin embargo, en lugar de cumplir las órdenes, Orestes se rebeló y marchó contra el emperador que huyó de Rávena.  Dos meses más tarde, el 31 de octubre, el hijo de Orestes, Rómulo Augusto, era proclamado emperador de occidente aunque, como era de esperar, Orestes se constituyó en el “hombre fuerte” asumiendo el mando del ejerció y ejerciendo el poder en nombre de su hijo durante los escasos diez meses que duró su mandato.

Por su parte, Odoacro, rey de los hérulos, se había puesto al frente de una revuelta de soldados del ejército imperial en Italia y, tras ocupar Ticino (Pavía) dio muerte a Orestes y a su hermano Paulo en la misma Rávena.

De esta forma, el fin “oficial” del Imperio de Occidente se produjo en 476 cuando fue depuesto el último emperador de Occidente, Rómulo Augusto, por parte de Odoacro, que es aclamado nuevo emperador por el ejército.  De esta forma, quien fuera hijo de uno de los más influyentes consejeros de Atila, establece la primera dominación germánica sobre la península italiana.

Odoacro fue muy hábil al ser capaz de sintetizar las tradiciones romanas y bárbaras en su mandato: en su calidad de caudillo bárbaro se cuidó de ganarse la lealtad del ejército, mientras que la administración del Imperio siguió en manos de los romanos y se mantuvieron las antiguas instituciones.  Como muestra de lealtad, se apresuró a jurar fidelidad a Zenón, emperador de Oriente, y decidió permanecer en Roma como representante imperial.  Al principio, el emperador Zenón aceptó la figura de Odoacro como regente, pero muy pronto decidió acabar con él gracias a la ayuda de las tropas bárbaras de Teodorico.  Tras ser derrotado por los ostrogodos, Odoacro tuvo que aceptar, en el año 463, compartir el gobierno del Imperio de Occidente con el propio Teodorico.

Conclusiones

Como hemos visto, pretender que el fin del Imperio romano tuvo como desencadenante una única causa es desconocer la compleja realidad.  Hemos comprobado que durante un largo periodo de tiempo hubo distintas circunstancias que, en conjunto, desembocaron en el final de una época y, al propio tiempo, en el surgimiento de otra nueva.  Sin embargo, podemos decir que la irrupción progresiva de los bárbaros es la clave que explica el desmoronamiento final del Imperio romano de occidente y lo que sucedió a continuación: el nacimiento de la Europa medieval por medio de los reinos que formaron a partir de la evolución social de los pueblos bárbaros que se habían establecido en el antiguo territorio imperial.

Estas invasiones coinciden con el largo y complejo proceso de descomposición del Imperio romano.  Ese proceso comenzó con los emperadores militares, entre los años 235 y 305, cuando se estableció la práctica de que eran las unidades militares acantonadas en las provincias quienes designaban a los emperadores.  Un nuevo paso hacia la decadencia fue la división del Imperio en cuatro partes, la llamada tetrarquía, y el traslado de la residencia del emperador a Constantinopla.  Desde ese momento, la importancia política de Occidente no hizo más que disminuir, al mismo tiempo que el peso de las decisiones se circunscribía cada vez más a Oriente.

En cambio, otros estudiosos discuten la trascendencia de las invasiones.  Sostienen que Roma estaba habituada desde hacía siglos a combatir y vencer a los extranjeros que llegaban a sus fronteras:  “Los visigodos, los vándalos y los hunos que se asomaban a los Alpes no eran más feroces y expertos guerreros que los cimbros, los teutones y los galos que César y Mario habían afrontado y destruido”.

Así, afirman que Roma había nacido con una misión, la cumplió y con ella acabó.  Esa misión fue la de reunir las civilizaciones que la habían precedido, la griega, la oriental, la egipcia, la cartaginesa, fusionándolas y difundiéndolas en toda Europa y la cuenca del Mediterráneo.  No inventó gran cosa en Filosofía, ni en Artes, ni en Ciencias.  Pero señaló los caminos a su circulación, creó ejércitos para defenderlas, un formidable complejo de leyes para garantizar su desarrollo dentro de un orden, y una lengua para hacerlas universales.  No inventó siquiera formas políticas, pero Roma hizo modelos de ellas, y en cada una brilló su genio práctico y organizador.

Publicado por José Luis Moreno en Historia antigua, 1 comentario