Última actualizacón: 22 abril 2021 a las 15:38
El hecho más relevante de esta región del planeta es su insularidad. Esta circunstancia plantea interesantes preguntas relativas a cuándo –y también cómo– llegaron nuestros antepasados y se asentaron en la zona. La única forma de que hacerlo, como ya ocurriera muchos antes en la isla de Flores (Indonesia), era contando con técnicas de navegación avanzadas y embarcaciones complejas para poder recorrer distancias de entre 30 y hasta 90 kilómetros por mar.
Los yacimientos arqueológicos y los restos fósiles descubiertos en las últimas décadas nos permiten afirmar que la llegada de Homo sapiens a la región se produjo hace entre 50.000 y 60.000 años. Sin embargo, hemos de tener presente que la datación de algunos de estos yacimientos genera controversias (por ejemplo, un reciente artículo publicado en Nature por un equipo de expertos de la Universidad de Washington sostiene que los seres humanos llegaron a Australia hace unos 65.000 años 1). Además, cabe la posibilidad de que no tengamos pruebas de las primeras ocupaciones porque no se hayan conservado o bien porque hoy en día esos yacimientos estén sumergidos bajo el mar.
Rutas migratorias
Durante el Pleistoceno superior asistimos a las últimas glaciaciones donde se alternan periodos cálidos con épocas de frío intenso que provocaron un aumento de las masas polares. De forma pareja, el aumento del hielo produjo descensos en el nivel del mar, lo que supuso la aparición de dos plataformas continentales en el sudeste de Asia y la actual Australia. Una de estas plataformas, que llamamos Sunda, estaba formada por la península malaya y las islas de Sumatra, Java, Bali y Borneo. El continente de Sunda tenía aproximadamente cuatro millones de km2, de los que dos terceras partes están actualmente bajo el mar.
La otra plataforma era Sahul, formada por las actuales Australia, Nueva Guinea y Tasmania. Australia y Tasmania no quedaron aisladas por mar hasta hace unos 12.000 años, mientras que Australia y Nueva Guinea no lo estuvieron hasta hace unos 8.000 años.
Entre ambas masas de tierra quedaron una serie de islas: la mayor de ellas es Sulawesi, y el resto se conocen como islas de Wallacea (Lombok, Sumbawa, Sumba, Flores, las islas Alor y Timor) llamadas así en honor del biólogo Alfred Russel Wallace, que fue el primero en señalar que el área constituía una frontera faunística entre las dos masas terrestres.
En principio, el mejor momento para pasar de Sunda a Sahul debió ser cuando el nivel del mar estuvo más bajo, lo que implicaba no tener que navegar tantos kilómetros. Sin embargo, debemos tener en cuenta otros factores que pudieron influir en la navegación, como por ejemplo la fuerza de las corrientes marinas o la calidad de las embarcaciones utilizadas.
Por lo tanto, para saber cómo se produjo el poblamiento de Sahul es importante conocer tanto los cambios climáticos como las variaciones del nivel del mar ocurridas durante el Pleistoceno superior.

Nivel del mar en la región de Sunda y Sahul desde hace 100.000 años. En amarillo se marca el nivel del mar hoy en día. Imágenes tomadas de SahulTime (creado por Matthew Coller en colaboración con Monash School of Geography and Environmental Science).
Se plantean dos rutas principales para esta migración:
1. La ruta de Borneo

Colonización de Sahul. La ruta de Borneo.
Partiendo de la costa oriental de la actual isla de Kalimantán (Borneo) –que en el Pleistoceno superior formaba parte de Sunda– navegarían hasta la costa occidental de Sulawesi (Célebes). Desde la costa oriental de Sulawesi se dirigirían a las islas de Banggai y de éstas a las islas de Sula. Desde el extremo oriental de estas islas se plantean dos alternativas para acceder a Sahul:
- La primera consiste en dirigirse a las islas de Obi o bien a Halmahira. Desde Mangole (la isla más oriental del archipiélago de Sula) hasta Obi hay unos 100 km de distancia, mientras que desde esta isla a Sahul, es decir, el extremo noroccidental de la plataforma continental de la actual Nueva Guinea, hay una serie de islotes que podrían facilitar la travesía. La distancia entre algunos de ellos no supera los 35 km.
- La otra posibilidad consistiría en navegar los aproximadamente 70 km que separarían las islas de Sula de Buru. El siguiente tramo de navegación sería mucho más corto (cerca de 20 km), ya que habría que llegar hasta Ceram. Por último, desde Ceram se alcanzaría Sahul, tras unos 70 km más de navegación.
2. La ruta de Bali

Colonización de Sahul. La ruta de Bali.
Otra posible ruta para llegar a Sahul tiene su punto de salida en la isla de Bali, que por entonces estaba unida a Sunda. Desde Bali habría que navegar hasta Lombok, aunque algunos investigadores sostienen que el estrecho que hoy en día separa ambas islas pudo no haber existido entonces debido al descenso del nivel del mar. Otros en cambio sí consideran que el mar separaba ambas islas, y que el estrecho era difícil de navegar a causa de las fuertes corrientes marinas (aunque se pudo hacer escala en la pequeña isla de Nusa Penida, situada muy cerca de Bali y a 20 km de Lombok). La ventaja de esta ruta es que desde el mar se tiene una referencia visual de Lombok gracias al volcán Gunung Rinjani, de 3.726 m de altura.
El siguiente paso consistiría en ir de Lombok a Sumbawa y de ahí a la isla de Flores (famosa porque en Liang Bua se han recuperado los fósiles de Homo floresiensis). Entre ambas se encuentran las islas Komodo que facilitarían la travesía. Después navegarían hasta las islas Alor y de allí a Timor.
Ahora bien, la siguiente etapa sería más complicada ya que pasar de Timor a Sahul implicaría una navegación de como mínimo 80 km (partiendo de la isla de Roti, al sur de Timor) con un mar muy profundo (cerca de 2.000 metros) aunque las corrientes podrían haber ayudado a estos navegantes a alcanzar la costa de Sahul.
Datos para el análisis
Lo más probable es que la colonización de Sahul se iniciara por el noroeste –la ruta de Borneo– ya que ésta es la zona más próxima a las islas del sureste asiático. Sin embargo, nos encontramos con un problema a la hora de poner a prueba esta hipótesis: buena parte de esta región se encuentra hoy en día bajo el mar, por lo que se antoja muy complicado encontrar pruebas arqueológicas del paso de nuestros antepasados.
Lo que sí sabemos es que cuando finalmente entraron en Sahul convivieron con una fauna abundante y variada de marsupiales, en comparación con la fauna de primates (orangutanes), elefantes, tigres y cerdos salvajes que existía en el sureste de Asia.
Entre los yacimientos más antiguos de Sahul destaca Lake Mungo 3, donde se descubrió en 1974 un enterramiento –que podría corresponder a un hombre adulto– decorado con restos de ocre. En principio estos fósiles fueron datados entre hace 28.000 y 32.000 años por el método del radiocarbono; pero en la década de 1990 se publicaron nuevas dataciones: las primeras, ofrecieron una cronología de entre 42.000 y 45.000 años (Bowler y Price, 1998; y Oyston, 1996), mientras que las segundas, publicadas en 1999, van más allá de los 60.000 años.
En cuanto a la industria lítica, fabricaban herramientas basadas en la producción de lascas. Aunque es cierto que estos artefactos están relacionados con objetos de hueso, con arte, elementos ornamentales y prácticas funerarias –elementos definitorios de una cultura avanzada– no debemos olvidar que se trata de una técnica bastante sencilla. Por lo tanto, cuando relacionamos a Homo sapiens con una tecnología bastante elemental en este contexto, nos damos cuenta que no debemos caer en la tentación de asociar automáticamente complejidad técnica con complejidad de comportamiento.
En definitiva, comprobamos como los grupos humanos que se aventuraron a la conquista de estos territorios no precisaron, a pesar de los avances técnicos que lograron en otros campos (como por ejemplo la navegación, la construcción de embarcaciones o la invención del bumerán hace unos 10.000 años), de complejos procesos en lo que respecta a la talla de piedra.
Yacimientos

Datación de los principales yacimientos de Sahul: Carpenter’s Gap: 40.600; Cranebrook Terrace: 40-50.000; Cuddie Springs: ~35.000; Cueva de Allen: ~39.800; Cueva Warren: 34.780; Devil’s Lair: 48.000; Keilor: 38.800; Lago Mungo: ~60.000; Madjedbebe: ~61.000; Mandu Mandu Creek: 32.000; Nauwalabila: 53-60.000; Pilgonomon: 31.800; Riwi: ~41.000.
Referencias
Leppard, T. P. y Runnels, C. (2017), «Maritime hominin dispersals in the Pleistocene: advancing the debate». Antiquity, vol. 91, núm. 356, p. 510-519.
O’Connell, J. F. y Allen, J. (1998), «When did humans first arrive in greater Australia and why is it important to know?». Evolutionary Anthropology: Issues, News, and Reviews, vol. 6, núm. 4, p. 132-146.
O’Connell, J. F. y Allen, J. (2004), «Dating the colonization of Sahul (Pleistocene Australia–New Guinea): a review of recent research». Journal of Archaeological Science, vol. 31, núm. 6, p. 835-853.
Oppenheimer, S. (2009), «The great arc of dispersal of modern humans: Africa to Australia». Quaternary International, vol. 202, núm. 1, p. 2-13.
Thorne, A., et al. (1999), «Australia’s oldest human remains: age of the Lake Mungo 3 skeleton». Journal of Human Evolution, vol. 36, núm. 6, p. 591-612.
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Notas
- Clarkson, C., et al. (2017), «Human occupation of northern Australia by 65,000 years ago». Nature, vol. 547, núm. 7663, p. 306-310. ↩


