cinturones de radiación de Van Allen

Siete días … 23 a 29 de septiembre (origen Homo sapiens)

Siete días … 23 a 29 de septiembre (origen Homo sapiens)

     Última actualizacón: 31 agosto 2017 a las 19:04

ANTROPOLOGÍA

Ahora puede parecer algo normal, pero hasta hace muy poco, nadie dejaba decisiones fundamentales para su vida en manos de desconocidos que vivían en ciudades lejanas. La cercanía del jefe de la tribu y la familiaridad con todos los miembros de una sociedad pequeña tiene valores que no se abandonarían sin un buen motivo. Esa fuerza que impulsó a los pequeños grupos humanos a fundirse en sociedades descomunales y anónimas fue, según un nuevo estudio, la guerra.

Esta conclusión es parte de un análisis realizado a partir de un modelo matemático con el que, introduciendo factores sobre la geografía, la ecología o las innovaciones militares de las diversas sociedades, y añadiendo un mecanismo de evolución cultural, recrearon un periodo de 3.000 años, entre el 1500 a.C y 1500 d.C., que después se cotejó con el registro histórico. El modelo fue capaz de predecir cuándo y dónde surgirían las civilizaciones con sociedades complejas y de gran tamaño con un 65% de acierto.

Cuando a ese mismo modelo se le quitaba el efecto de la difusión de tecnología militar, su coincidencia con lo sucedido en realidad se reducía al 16%. Según los autores, esta es una muestra de que la aparición y el mantenimiento de instituciones y mecanismos que sirvan para cooperar con individuos con los que no se tiene parentesco se ve influida por la competencia entre sociedades, una competición que los autores recogen, fundamentalmente, como enfrentamiento bélico. Como si fuesen organismos que compiten entre ellos, afirma el estudio, las sociedades con rasgos que permitan un mayor control del grupo y sean capaces de coordinar a un mayor número de sus miembros, se impondrán a otras sociedades que no cuentan con esos rasgos.

• Noticia Materia

• Artículo: War, space, and the evolution of Old World complex societies (descarga directa en formato PDF)

EVOLUCIÓN HUMANA

Expertos españoles comienzan a investigar los hasta ahora desconocidos yacimientos chinos y sostienen que sus fósiles “reabren la cuestión sobre el origen del Homo sapiens.

Los fósiles chinos empiezan a aparecer en las principales revistas científicas del mundo y pueden poner patas arriba lo que se sabe sobre el origen y la evolución del ser humano. Nuestra especie, el Homo sapiens, o sus ancestros inmediatos pudieron surgir en algún punto de Asia y no en África, según sugieren con mucha cautela algunos investigadores. Y en China pueden esconderse las pruebas.

La paleoantropóloga María Martinón-Torres forma parte del equipo español que ya estudia los fósiles chinos, a los que han tenido acceso muy pocos investigadores en el mundo. Confiesa que los ha explorado “con los ojos como platos”.

A su juicio, unos dientes humanos fósiles hallados en el sur del país, en el yacimiento de Panxian Dadong, “reabren la cuestión sobre el origen del Homo sapiens”, pese a que las evidencias genéticas y fósiles apuntan mayoritariamente a África. Hasta la fecha, los restos más antiguos de Homo sapiens se han encontrado en Etiopía y tienen unos 200.000 años, una edad que concuerda con los estudios genéticos de poblaciones modernas.

Sin embargo, el origen africano del Homo sapiens “no deja de ser una hipótesis sujeta a revisión”

• Noticia Materia

• Artículo: Late Middle Pleistocene hominin teeth from Panxian Dadong

PALEONTOLOGÍA

Un equipo científico internacional ha descubierto en China el fósil de un pez excepcionalmente conservado de 419 millones de años de edad que desafía el escenario clásico descrito hasta ahora sobre la evolución de los vertebrados terrestres. Se trata del vertebrado con mandíbula moderna más primitivo descubierto hasta ahora.

La evolución de la mandíbula es uno de los episodios clave en la evolución de los vertebrados. Entelognathus primordialis, que es como se ha denominado a esta especie de pez fósil, tiene una mandíbula con funciones hasta ahora restringidas a los peces óseos (osteichthyans), por lo que podría ofrecer una nueva perspectiva sobre la evolución temprana de estas criaturas.

Asimismo, los científicos lo han clasificado como un placodermo, un grupo extinto de peces acorazados que son generalmente considerados como el más primitivo de los gnatóstomos (vertebrados con mandíbulas articuladas). Se estima que habría alcanzado alrededor de los 20 cm de largo.

• Artículo: A Silurian placoderm with osteichthyan-like marginal jaw bones

FÍSICA

En 1958, se descubrió que nuestro planeta estaba rodeado por una especie de “anillos” formados por grandes cantidades de protones y electrones que se mueven en espiral, los llamados “cinturones de radiación de Van Allen”. El año pasado, los científicos descubrieron un tercer cinturón de este tipo. Ahora, investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles han detallado su origen y sus características únicas.

El pasado mes de febrero, un equipo de investigadores informó en la revista Science del sorprendente descubrimiento de un tercer anillo de radiación desconocido —hasta entonces se pensaba que sólo había dos—, que demostró la naturaleza dinámica y variable de dichos cinturones y mejoró la comprensión de cómo responden éstos a la actividad solar. Este conocimiento resulta importante para nuestra sociedad moderna, que depende de muchas tecnologías instaladas en el espacio: cuando los cinturones de Van Allen se ven afectados por las tormentas solares y el clima espacial, las comunicaciones y los satélites GPS, así como los seres humanos que están en el espacio, pueden correr riesgos.

Ahora, una nueva investigación realizada por especialistas de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), arroja nueva luz sobre el último cinturón de radiación de Van Allen detectado. Han demostrado en concreto que las partículas extremadamente energéticas que lo componen, conocidas como electrones ultrarrelativistas, se rigen por una física muy distinta a la de las partículas del cinturón de Van Allen ya observado.

• Noticia Tendencias21

• Artículo: Unusual stable trapping of the ultrarelativistic electrons in the Van Allen radiation belts

CIENCIAS PLANETARIAS

Un reciente estudio le ha quitado unos cuantos años a nuestro satélite, concretamente la nada despreciable cifra de 100 millones de años. Hasta ahora se pensaba que la Luna se creó cuando un planeta misterioso —que tenía más o menos el tamaño de Marte— se estrelló contra la Tierra hace unos 4560 millones años, justo tras la formación del sistema solar. Pero los nuevos análisis de las rocas lunares sugieren que la Luna “sólo” tiene entre 4400 millones y 4450 millones de años.

Este hallazgo podría cambiar la forma en la que los científicos han comprendido hasta ahora la Tierra primitiva así como su satélite natural. “Hay varias implicaciones importantes de esta nueva datación más tardía de la formación de la Luna que aún no se han resuelto”, comenta Richard Carlson, uno de los autores del estudio y miembro del Instituto Carnegie para la Ciencia de Washington. “Por ejemplo, si la Tierra ya existía bastante antes del impacto, sería el propio impacto el detonante de la creación de la atmósfera primordial que se formó en esta primera época de la historia de la Tierra?

Los científicos consiguen estimaciones cada vez mejores a medida que perfeccionan sus técnicas y mejora la tecnología. Y esas estimaciones están presionando la fecha de formación de la Luna más hacia adelante en el tiempo. Se cree que la Luna albergaba un océano global de roca fundida poco después de su dramática formación y, actualmente, el análisis más preciso de las rocas lunares que surgieron de este océano lo fijan en un lugar en el tiempo hace 4.360 millones de años.

• Noticia EFE

• Coloquio en The Royal Society (próxima publicación)

INGENIERÍA

Por unas horas, el hall de la Universidad Carlos III (campus Leganés) se trasladó al futuro. En este espacio, robots humanoides y brazos mecánicos, entre otros sofisticados artefactos, se vistieron de gala para recibir a un público expectante por conocer sus habilidades. Se trataba del Día de la Robótica, un evento que reunió varios proyectos de RoboCity, «un consorcio de grupos de investigación que agrupa a cinco universidades madrileñas y al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)»

• Noticia El Mundo

HISTORIA

Proporcionar la ubicación exacta de ciertos lugares históricos es una tarea difícil, incluso para los arqueólogos. Sin embargo, una herramienta desarrollada por investigadores de la Universidad de Southampton realizó un índice de mapas, fotografías y documentos para proporcionar una sencilla herramienta de búsqueda que conecta lugares y archivos históricos de la antigüedad.

El proyecto encabezado por el arqueólogo Leif Isaksen, llamado “Pelagios 3″ quien trabajó en conjunto con la Universidad Abierta y el Instituto Austriaco de Tecnología y fue financiado a su vez por la Fundación Andrew W. Mellon.

El proyecto llamado “Pelagios 3″ toma los datos de fuentes antiguas en latín y griego, que formaron la base de dos proyectos Pelagio hechos con anterioridad, y se basa en documentos y mapas de las fuentes árabes, mapas europeos y chinos medievales y cartas de navegación del siglo XIII, vinculándolos en una sola base de datos.

La herramienta está abierta al público y a los investigadores. Así, la búsqueda de una ciudad o un pueblo devuelve información con los términos coincidentes hasta 1492, que proviene de los documentos de la época, así como mapas e imágenes. De esta manera se juntan datos, historias y mapas de lugares que normalmente no se podrían encontrar o bien figuraban en diferentes documentos y archivos.

• Noticia Informador

• Proyecto Pelagios 3

Publicado por José Luis Moreno en SIETE DÍAS, 1 comentario