José Luis Moreno

Doctor en Derecho. Jurista amante de la ciencia y bibliofrénico. Curioso por naturaleza.
Doctor en Derecho. Jurista amante de la ciencia y bibliofrénico. Curioso por naturaleza.
Paso 4. Los motores del robot

Paso 4. Los motores del robot

     Última actualizacón: 30 mayo 2017 a las 18:37

Poco a poco vamos entrando en materia.  En este paso vamos a conectar, ajustar y probar los motores del robot.  Para ello necesitaremos comprender ciertos comandos del lenguaje PBASIC y unas técnicas de programación que determinarán la dirección, velocidad y duración del movimiento de los servomotores (llamados también servos).

Los motores del Boe-Bot

Los servos de rotación continua que vamos a emplear son los que aparecen en las siguientes imágenes:

Los servomotores estándar se diferencian de los de giro continuo en que éstos últimos pueden girar de forma continua en los dos sentidos, mientras que los primeros sólo giran 270o.  Los servos estándar se han diseñado para recibir señales electrónicas que les dicen qué posición concreta mantener.  En cambio, las señales que reciben los servos de rotación continua les dicen qué velocidad y dirección deben seguir, lo que los convierten en ideales para controlar ruedas y poleas (aquí dejo un tutorial para convertir un servo estándar en uno de rotación continua como una buena manera de conocer mejor el funcionamiento de ambos).

Primera tarea: medición del tiempo y control de repeticiones

Para controlar la velocidad de un servo y su dirección se requiere un programa que haga que el microcontrolador envíe el mismo mensaje de forma continua (las señales deben repetirse unas 50 veces por segundo para que el servo mantenga su velocidad y dirección).  Para lograrlo, vamos a escribir varios programas de ejemplo en PBASIC que muestran cómo repetir la misma señal una y otra vez y controlar la duración de la misma.

En el paso 2, y con más detalle en el paso 3, aprendimos el funcionamiento del comando PAUSE que indica al microcontrolador que debe esperar un tiempo determinado antes de ejecutar el siguiente comando.  Como recordarán, el formato es:

PAUSE duración

El valor del parámetro duración establece el tiempo de espera en milisegundos (por lo tanto, si queremos que el microcontrolador espere un segundo deberemos utilizar como valor 1000).

Vamos a utilizar un sencillo programa para comprobar otras funciones de este comando:

  1. ‘ Tercer programa de prácticas del robot Boe-Bot.  Tercerprograma.bs2
  2. ‘ Mostrar cómo el comando PAUSE permite visualizar mensajes
  3. ‘ controlando el tiempo transcurrido
  4. ‘ {$STAMP BS2}
  5. ‘ {$PBASIC 2.5}
  6. DEBUG «Inicio…»
  7. PAUSE 1000
  8. DEBUG CR, “Ha transcurrido un segundo”
  9. PAUSE 2000
  10. DEBUG CR, “Han transcurrido tres segundos”
  11. DEBUG CR, “Fin”
  12. END

Es conveniente que tengamos en cuenta que el valor máximo de duración para el comando PAUSE es 65535 (poco más de un minuto y cinco segundos).

Uno de los motivos por los que son tan útiles un ordenador y un microcontrolador es que pueden hacer una y otra vez las mismas cosas aburridas sin quejarse.  Vamos a ver el ejemplo de un programa que hace que se repita la misma operación constantemente. Para ello emplearemos los comandos DO y LOOP:

  1. ‘ Cuarto programa de prácticas del robot Boe-Bot.  Cuartoprograma.bs2
  2. ‘ Visualizar un mensaje por segundo
  3. ‘ {$STAMP BS2}
  4. ‘ {$PBASIC 2.5}
  5. DO
  6.                 DEBUG “Hola!”, CR
  7.                 PAUSE 1000
  8. LOOP

Con la estructura del lenguaje PBASIC formada por DO … LOOP se puede repetir de forma indefinida la secuencia de instrucciones que se encuentra entre dichos comandos.

También se puede modificar el programa de forma que parte de él se ejecute una sola vez y otra parte se ejecute varias veces:

  1. DEBUG “Hola!”
  2. DO
  3.                 DEBUG “!”
  4.                 PAUSE 1000
  5. LOOP

Segunda tarea: comando de control del servo

Antes de explicar los comandos que controlan los servos, necesitamos saber qué es un diagrama de tiempos porque lo emplearemos a menudo para representar la relación entre los niveles alto (HIGH — Vdd) y bajo (LOW — Vss) y el tiempo de duración de cada uno de esos estados (ya vimos la utilidad de los comandos HIGH y LOW en el paso anterior).

En el diagrama, el tiempo se representa de forma creciente de izquierda a derecha:

Este diagrama muestra un tren de pulsos de un segundo de duración en el que se envía un nivel alto durante medio segundo, y uno bajo durante otro medio segundo.  Esto puede representar, por ejemplo, el encendido de un led durante medio segundo y su apagado durante otro medio segundo de forma reiterada (la línea de puntos de la derecha indica que la señal se repite continuamente).

Los niveles lógicos altos y bajos que genere el programa de control de giro de los servos deben durar una cantidad muy concreta de tiempo.  Esto es así porque el circuito electrónico que gobierna los servos mide la cantidad de tiempo que una señal permanece alta y la usa como si se tratase de una instrucción para girar.  Para controlar con precisión el giro, el tiempo que esas señales permanecen altas tiene que ser mucho más exacto de lo que se puede conseguir utilizando los comandos HIGH y PAUSE.  En el caso del comando PAUSE, como hemos visto, sólo se puede controlar su parámetro duración con pasos de 1 ms.

Sin embargo, para una mayor precisión hay un comando diferente: PULSOUT, que proporciona señales de nivel alto durante periodos de tiempo muy pequeños (en este caso, su parámetro duración se expresa en valores de unidades de 2 millonésimas de segundo). Se escribe:

PULSOUT pin, duración

Tercera tarea: conexión de los servos

Vamos a montar los servos y los conectaremos a unas baterías de alimentación así como a la tarjeta. Emplearemos circuitos LED para controlar las señales que el microcontrolador envíe a los servos para determinar su movimiento ya que de esta forma las señales también iluminarán los LED.

En primer lugar, debemos asegurarnos que el interruptor de energía de la tarjeta está en la posición “0” de apagado.

La siguiente imagen muestra el lugar donde se conectan los servos. Pueden observar como entre los conectores X4 y X5 hay tres pines con una leyenda en la parte superior (Vdd) y otra en la inferior (Vin). Dos de estos pines aparecen conectados por un puente. En la imagen vemos cómo el puente está colocado en la posición superior (Vdd) así que tendremos que cambiarlo a la posición (Vin) ya que vamos a utilizar un bloque de 4 pilas como fuente de energía (los servos consumen bastante intensidad por lo que es recomendable utilizar pilas potentes y recargables):

Extraerlo es muy sencillo, basta utilizar unas pinzas para sacar el puente de su lugar. Luego lo insertaremos de nuevo a presión en la posición inferior:

Bien, una vez solucionado el tema de la alimentación, ya podemos conectar los servos como se muestra en las siguientes imágenes:

Importante: tengamos en cuenta que de los servos parten tres cables: el blanco se conecta a cualquiera de los conectores P12 o P13, el rojo a la toma Vin y el negro a la toma de tierra (Vss).

Como hemos indicado al inicio, montaremos el siguiente circuito LED para visualizar las señales que se envíen a los servos y comprobar que todo funciona correctamente:

Cuarta tarea: ajustando los servos

Vamos a ejecutar un programa que enviará una señal a los servos que les obligará a permanecer parados. Como los servos, por lo general, no vienen ajustados de fábrica, cuando se aplica la señal de “paro” es posible que mantengan un ligero movimiento que hay que eliminar (esta operación recibe el nombre de “centrar” los servos). Para realizar el ajuste emplearemos un destornillador con punta de estrella.

El siguiente diagrama muestra la señal que se enviará para calibrar los servos. Es la señal de centrado y consiste en una serie de pulsos de 1,5 ms de duración, con una pausa entre cada uno de ellos de 20 ms, que generaremos con el comando PULSOUT que ya hemos visto:

Los servos están preparados para permanecer detenidos cuando se les envía un pulso de 1,5 ms, así que daremos al comando PULSOUT un parámetro duración con valor 750 (recordemos que 1,5 milisegundos son 0,0015 segundos, por lo que al expresarse el valor del parámetro duración en unidades de 2 millonésimas de segundo, la cifra que tendremos que darle tendrá que ser el cociente entre ambas:

Es conveniente ajustar los servos de uno en uno ya que así podremos escuchar si el que estamos probando se está moviendo ligeramente. El siguiente programa va a ajustar el servo conectado a P12, cuando terminemos la operación, bastará cambiar a P13 para repetir el procedimiento con el otro servo:

  1. ‘ Programa de centrado de servo. Centradoservo.bs2
  2. ‘ Este programa envía un pulso de 1,5 ms al servo conectado a
  3. ‘ P12 para el centrado manual
  4. ‘ {$STAMP BS2}
  5. ‘ {$PBASIC 2.5}
  6. DO
  7. PULSOUT 12, 750
  8. PAUSE 20
  9. LOOP

Antes de cargar y ejecutar el programa deberemos encender la placa colocando el interruptor en la posición “2”, que es la que entrega energía a los servos. Una vez ejecutado el programa comprobaremos que el LED de monitorización conectado a P12 se enciende, lo que indica que se están transmitiendo pulsos al servo. Si el servo no está bien ajustado (lo más probable), su aspa comenzará a girar y oiremos el motor interno haciendo ruido.

Es posible que el servo no gire en absoluto. Esto puede significar que, o bien está ajustado de fábrica, o que está dañado o defectuoso. Más tarde realizaremos una comprobación antes de que instalemos los servos en el chasis del robot para verificar que el servo funciona correctamente.

Bien, esto es lo que debemos hacer:

Acto seguido repetiremos el proceso con el servo conectado a P13.

Quinta tarea: registrando valores y contando

Vamos a aprender qué son las variables y a utilizarlas en los programas para almacenar valores. Todos los programas que vamos a necesitar a partir de ahora utilizarán en gran medida las variables. La utilidad más importante cuando se guardan variables es que permite que el programa las use para contar. De esta forma podremos controlar el número de veces que se repiten las cosas.

Antes de que podamos usar una variable en lenguaje PBASIC, debemos nombrarla y establecer su tamaño, esto es lo que se llama “declarar” la variable:

Nombrevariable VAR tamaño

Podemos declarar cuatro tamaños diferentes:

Bit ― 0 a 1

Nib ― 0 a 15

Byte ― 0 a 255

Word ― 0 a 65535

Una vez declarada una variable, podemos inicializarla, es decir, podemos asignarle un valor inicial (si no lo hacemos el programa comenzará automáticamente almacenando el número 0 que es el valor por defecto):

valor = 500

otro_valor = 2000

El símblo «=» es un operador. Podemos utilizar distintos para realizar operaciones matemáticas y como por ejemplo, multiplicar «*»:

valor = 10 * valor

Programa de ejemplo: variablesymatemáticassimples.bs2

Este programa muestra la forma de declarar variables, inicializarlas y realizar algunas operaciones con ellas:

  1. ‘ Programa de declaración de variables. Variablesymatemáticassimples.bs2
  2. ‘ Declara variables que se emplean en diversos cálculos matemáticos
  3. ‘ {$STAMP BS2}
  4. ‘ {$PBASIC 2.5}
  5. valor VAR Word ‘Declaración de variables
  6. otrovalor VAR Word
  7. valor = 500 ‘Inicialización de variables
  8. otrovalor = 2000
  9. DEBUG ? valor ‘Visualiza valores
  10. DEBUG ? otrovalor
  11. valor = 10 * otrovalor ‘Cálculo matemático
  12. DEBUG ? valor ‘Visualiza resultados
  13. DEBUG ? otrovalor
  14. END

Conteo y control de repeticiones

La manera más adecuada de controlar el número de veces que se ejecuta un fragmento de código de programa es utilizando el bucle FOR…NEXT. Su sintaxis es la que sigue:

FOR contador = valorinicial TO valorfinal {STEP valorincremento}…NEXT

Los puntos suspensivos se sustituyen por el comando o comandos que deseamos repetir. Debemos declarar previamente las variables «contador» (esta variable la podemos llamar como queramos), «valorinicial» y «valorfinal» que pueden ser tanto números como variables o, incluso, una expresión (que veremos más adelante). Cuando veamos algo entre llaves { } en una descripción de la sintaxis de una instrucción, significa que es un parámetro opcional.

Programa de ejemplo: contarhastadiez.bs2

  1. ‘ Programa de cuenta. contarhastadiez.bs2
  2. ‘ Empleo de una variable en un bucle FOR…NEXT
  3. ‘ {$STAMP BS2}
  4. ‘ {$PBASIC 2.5}
  5. contador VAR Word
  6. FOR contador = 1 TO 10
  7. DEBUG ? contador
  8. PAUSE 500
  9. NEXT
  10. DEBUG CR, «He acabado!»
  11. END

Como vemos, lo que hace el programa es contar hasta diez. Si modificamos los valores inicial y final, por ejemplo, colocando como valor inicial un 9 y valor final un 1, lo que veremos será una cuenta atrás ya que el valor inicial es mayor que el final.

Del mismo modo, el parámetro STEP hace que el bucle cuente por pasos: en vez de números seguidos, podemos hacer que cuente de dos en dos, o de cien en cien según el valor que le demos:

  1. FOR contador = 100 TO 1 STEP 10
  2. DEBUG ? contador
  3. PAUSE 500
  4. NEXT

Sexta tarea: comprobando los servos

Antes de montar los servos en el robot debemos comprobar que responden correctamente. Para ello vamos a ejecutar un programa que enviará señales de giro a los servos en diferentes direcciones y a diferentes velocidades.

Control de la velocidad y la dirección

El circuito electrónico que gobierna el servo está preparado para que cuando reciba impulsos de 1,3 ms de duración cada 20 ms haga girar el eje del motor en el sentido de las agujas del reloj y a la máxima velocidad (oscila entre 50 y 60 revoluciones por minuto, RPM). Cuando se aumenta la duración del impulso de 1,3 ms a 1,5 ms la velocidad de giro decrece hasta que se para el motor. Cuando se aplica al servo un impulso de 1,7 ms de duración cada 20 ms, el eje del motor gira en sentido antihorario y a máxima velocidad. Cuando se reduce la duración del impulso a 1,5 ms decrece la velocidad de giro hasta detenerse.

Un esquema general de los impulsos necesarios para el movimiento del servo sería el siguiente:

Veamos los programas que controlan el giro:

Programa de ejemplo: servoP12sentidohorario.bs2

  1. ‘ Programa de control de servo. ServoP12sentidohorario.bs2
  2. ‘ Activa el servo P12 a velocidad máxima en sentido horario
  3. ‘ {$STAMP BS2}
  4. ‘ {$PBASIC 2.5}
  5. DO
  6. PULSOUT 12, 650
  7. PAUSE 20
  8. LOOP

Basta con realizar cambios en los parámetros de duración para hacer que los servos giren en un sentido o en el otro, o hacer que uno de ellos lo haga en sentido horario y el otro en el sentido antihorario. El que cada servo gire en diferente dirección es de gran importancia ya que una vez montados, ambos servos se encuentran enfrentados, por lo que si giran en el mismo sentido el robot no dejará de dar vueltas sobre su propio eje. Para que el robot avance en la misma dirección, cada uno de los servos deberá girar en un sentido distinto y a la misma velocidad:

Programa de ejemplo: P12horarioP13antihorario.bs2

  1. ‘ Programa de control de los servos. P12horarioP13antihorario.bs2
  2. ‘ Mueve el servo P12 a velocidad máxima en sentido horario
  3. ‘ Mueve el servo P13 a velocidad máxima en sentido antihorario
  4. ‘ {$STAMP BS2}
  5. ‘ {$PBASIC 2.5}
  6. DO
  7. PULSOUT 12, 650
  8. PULSOUT 13, 850
  9. PAUSE 20
  10. LOOP

Control del tiempo que gira el servo

Ya conocemos la forma de controlar la velocidad de giro y la dirección del servo, lo único que nos falta es determinar el tiempo que permanece girando. Para ello emplearemos el bucle FOR…NEXT:

  1. FOR contador = 1 TO 100
  2. PULSOUT 13, 850
  3. PAUSE 20
  4. NEXT

Para calcular el tiempo de forma adecuada necesitamos saber la cantidad exacta de tiempo que tarda el código en hacer que el servo gire. Cada vez que se recorre el bucle, el comando PULSOUT tarda 1,7 ms en ejecutarse, el comando PAUSE tarda 20 ms y el bucle en sí mismo tarda unos 1,3 ms en ejecutarse. Por lo tanto, un ciclo completo se completa en 23 ms o, lo que es lo mismo, en 0,023 segundos.

Ya que según el ejemplo anterior el bucle se ejecuta 100 veces, tardará 2,3 segundos en llevarse a cabo.

Programa de ejemplo: Controltiempofuncionamientoservo.bs2

  1. ‘ Programa de control de los servos. Controltiempofuncionamientoservo.bs2
  2. ‘ Mueve el servo P13 durante 2,3 s a velocidad máxima en sentido
  3. ‘ antihorario. A continuación, mueve el servo P12 el doble de tiempo
  4. ‘ {$STAMP BS2}
  5. ‘ {$PBASIC 2.5}
  6. contador VAR Byte
  7. FOR contador = 1 TO 100
  8. PULSOUT 13, 850
  9. PAUSE 20
  10. NEXT
  11. FOR contador = 1 TO 100
  12. PULSOUT 12, 850
  13. PAUSE 20
  14. NEXT
  15. END

Veamos un vídeo que resume lo hecho hasta ahora:

Publicado por José Luis Moreno en ROBÓTICA, 2 comentarios
Siete días … 2 a 8 de septiembre (especiación y volcanes)

Siete días … 2 a 8 de septiembre (especiación y volcanes)

     Última actualizacón: 26 diciembre 2017 a las 09:08

EVOLUCIÓN

Un reciente estudio pone en duda la vieja presunción sobre el surgimiento de nuevas especies.  Las barreras reproductivas, que por mucho tiempo se han considerado como una causa mayor del surgimiento de nuevas especies de plantas y animales, podrían ser un factor secundario.

Durante décadas casi toda la investigación en este terreno se ha sustentado en la presunción de que la causa principal del surgimiento de especies nuevas, un proceso llamado especiación, es la formación de barreras a la reproducción entre poblaciones. Estas barreras pueden ser geográficas ―por ejemplo una nueva montaña, o un río o un glaciar que separa dos poblaciones de animales o plantas― o pueden ser diferencias genéticas que impiden que individuos incompatibles produzcan crías fértiles (un ejemplo bien conocido de esto último es la mula: los caballos y los asnos pueden aparearse pero sus crías son estériles).

«No encontramos pruebas de que estas cosas estén relacionadas. La tasa de surgimiento de las barreras reproductivas genéticas no pronostica la tasa de formación de nuevas especies en la naturaleza», señala el artículo.

«Si estos resultados fueran ciertos en términos más generales ―algo que todavía los autores no afirman pero sospechan― ello implicaría que nuestro entendimiento de la formación de especies es extremadamente incompleto, porque hemos pasado tanto tiempo estudiando algo equivocado debido a esta presunción errónea de que la causa principal de formaciones de especies es la formación de barreras a la reproducción».

• Artículo: Macroevolutionary speciation rates are decoupled from the evolution of intrinsic reproductive isolation in Drosophila and birds.

MEDICINA

Se ha desarrollado una nueva generación de fármacos que ayudan a que sea el propio cuerpo el que combata las células tumorales. Estos medicamentos, aún en desarrollo, tienen como objetivo impedir que las células cancerosas se escondan y escapen de las células del sistema inmune, los linfocitos.

Antoni Ribas, que desde el Jonsson Comprehensive Cancer Center de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA) se ha convertido en uno de los especialistas en inmunología tumoral más respetados del mundo, es el responsable de uno de los estudios que más atención ha despertado. El médico e investigador catalán ofreció los primeros resultados (fase I) obtenidos de la administración de lambrolizumab —un medicamento en desarrollo— en 135 pacientes con melanoma avanzado. En un 40% de los enfermos se consiguió reducir el tamaño del tumor en más de la mitad. Entre los que recibieron la dosis más alta, mostraron una mejoría el 52% de los pacientes. En general, se mostró eficaz en el 70% de los casos. Es “la mayor tasa de respuesta duradera al melanoma de cualquier fármaco probado hasta el momento para el melanoma, y sin efectos secundarios graves en la mayoría de los casos”.

Este oncólogo recuerda que desde hace décadas se han estado usando fármacos (interleuquinas, citoquinas como el interferón) que potencian el sistema inmune contra el cáncer. Sin embargo, no se sabía demasiado bien cómo actuaban. La diferencia con el momento actual es que “el cáncer se escapa de los mecanismos de defensa del cuerpo y ahora sabemos por qué”. “Ahora sí puedo afirmar que creo en la inmunoterapia”, sostiene, “no es una teoría, sino que comienza a dar buenos resultados e incluso en algunos casos mejores que con cualquier otra terapia”.

• Noticia El País

• Artículo: Safety and Tumor Responses with Lambrolizumab (Anti–PD-1) in Melanoma.

ASTRONOMÍA

En un lugar muy, muy lejano, olvidada en un rincón de la constelación de Virgo, hay una nueva galaxia diferente a cualquier otra. Su nombre es más digno de una clave de e-mail segura que de un cuerpo tan especial: M60-UCD1. Tal vez no sea tan segura porque no tiene minúsculas, pero es especial, no cabe duda. El equipo de astrónomos que acaba de anunciar su descubrimiento cree que se trata de la galaxia más densa del universo, es decir, la que más estrellas concentra en una porción de espacio menor. Si pudiésemos viajar a los planetas que alberga, se podrían observar las que probablemente sean las noches más estrelladas que existen.

En tamaño, la nueva galaxia no tiene nada de especial. En su vecindario, a unos 55 millones de años luz de la Tierra, hay otras galaxias muchísimas veces mayores, incluida M60, la tercera galaxia más brillante de la constelación de Virgo. Pero ninguna otra, incluida la Vía Láctea, está tan abarrotada como M60-UCD1.  Esta es una galaxia “vieja”, con una edad de unos 10.000 millones de años. Es decir, tan sólo 3.700 millones de años más joven que el universo. Alberga estrellas de una composición similar a la de nuestro Sol, aunque de un tamaño ligeramente inferior. Esto quiere decir que en la nueva galaxia “debe de haber montones de planetas”. Lo que no está claro es que sean tan apacibles como la Tierra.  “Es posible que en el centro de la galaxia los planetas puedan ser perturbados por la alta densidad y el encuentro con otras estrellas”.

• Noticia Es Materia

• Artículo: The densest galaxy (descarga directa en formato PDF)

MATEMÁTICAS

El pasado 14 de agosto falleció Vicent Caselles, matemático y el científico español más citado en la literatura internacional de su especialidad.

Es muy fácil hacer un rápido resumen de los logros científicos de Vicent Caselles, fallecido el pasado 14 de agosto a los 53 años: es el matemático español más citado internacionalmente. Algunos de sus artículos han sido hasta la fecha referenciados 4.189, 2.035 y 1.534 veces y varios de ellos poseen cientos de citas. Para poner estas cifras en su contexto, el número de citas de toda la obra completa de un profesional reconocido en esta área puede oscilar entre 500 y 1.000. Es, por el momento, el único español que ha sido conferenciante plenario en ICIAM, uno de los dos congresos internacionales más importantes que se celebran cada 4 años en nuestra ciencia. Era editor de numerosas revistas de gran prestigio y referencia internacional. Su producción científica se completa con tres libros, más de doscientos trabajos de investigación, dos patentes y la dirección de quince tesis doctorales, siendo un referente internacional indiscutible en su campo. Todas estas cifras, más allá de su literalidad, desvelan el valor y la originalidad que la comunidad científica le otorgaba.

• Leer el resto del obituario que le dedica Juan Soler en el diario El País

CIENCIAS PLANETARIAS

Un dramático cambio en el clima global sucedido hace 12.900 años se ha relacionado por primera vez con el impacto de un asteroide o un cometa que cayó en Quebec. El cataclismo acabó con muchos de los grandes mamíferos del planeta y podría haber llevado a los seres humanos a diversificar su dieta y a comenzar a almacenar parte de su comida en vez de depender únicamente de la caza mayor.

El impacto se produjo hace unos 12.900 años, al inicio del periodo Younger Dryas, y marcó un cambio global y abrupto hacia un clima más frío y seco, con efectos de largo alcance sobre los animales y los seres humanos. En Norteamérica, los grandes animales desaparecieron todos, incluyendo mastodontes, camellos, perezosos terrestres gigantes y gatos de dientes de sable. Sus cazadores humanos, conocidos por los arqueólogos como el pueblo Clovis, dejaron de lado las grandes lanzas y se adaptaron a una dieta de subsistencia recolectando raíces y bayas y dedicándose a la caza menor. «El enfriamiento Younger Dryas impactó en la historia humana de una manera muy profunda», comenta el profesor de Dartmouth Mukul Sharma, coautor del estudio. «Las tensiones ambientales también pudieron haber causado que los Natufians, en Oriente Próximo, se hicieran sedentarios y comenzaran con tareas agrícolas».

• Noticia ABC

• Artículo: Origin and provenance of spherules and magnetic grains at the Younger Dryas boundary.

GEOLOGÍA

Científicos de la Universidad de Houston, en Estados Unidos, han podido confirmar por fin que el macizo submarino Tamu, situado a 1.600 kilómetros al este de Japón, es el mayor volcán del mundo y uno de los más grandes del Sistema Solar. Tiene 310.000 kilómetros cuadrados de superficie, y su base se encuentra a 6 kilómetros de profundidad.

Situado a unos 1.600 kilómetros al este de Japón, el Macizo Tamu es la estructura más voluminosa de Shatsky, una cordillera submarina formada hace entre 130 y 145 millones de años por la erupción de varios volcanes submarinos.

Hasta ahora, no estaba claro si el Macizo Tamu era un solo volcán o un conjunto de muchos puntos de erupción. Mediante la integración de varias fuentes de evidencias, que incluyeron muestras del núcleo y datos recogidos a bordo del buque de investigación JOIDES Resolution, los autores del estudio han confirmado por fin que la masa de basalto que constituye el Macizo Tamu brotó efectivamente de una sola fuente.

Este Macizo «no es alto, pero sí muy amplio, con desniveles muy graduales en sus flancos», explica Sager. “Sabemos que se trata de un único e inmenso volcán surgido a partir de los flujos masivos de lava que emanaban desde el centro del volcán, y que cobraron la forma de un gran escudo. Lo que no sabemos por ahora es por qué mesetas oceánicas con características tan inmensas están ocultas bajo el mar. Han encontrado un buen lugar para esconderse».

• Noticia en Tendencias21

• Artículo: An immense shield volcano within the Shatsky Rise oceanic plateau, northwest Pacific Ocean.

Publicado por José Luis Moreno en SIETE DÍAS, 3 comentarios
Comienza la VII edición del Carnaval de Humanidades

Comienza la VII edición del Carnaval de Humanidades

     Última actualizacón: 3 febrero 2021 a las 12:07

Sean todos bienvenidos a su casa. Es un honor y un privilegio poder organizar la VII Edición del Carnaval de Humanidades. Antes de nada, quiero expresar mi agradecimiento a Ana (@crazy_apotheek), la organizadora de la VI Edición recién concluida, por el esfuerzo y la pasión con que ha llevado a cabo su tarea, bastante complicada debido a las fechas estivales en que se ha desarrollado. Tampoco quería dejar pasar la oportunidad de agradecer a Dolores (@Ununcuadio) su labor en la V Edición, ya que su derroche de ilusión y propuestas para el debate fueron el detonante para que me planteara organizar alguna de las siguientes ediciones.

Permítanme una pequeña digresión. No soy científico, no he estudiado ninguna carrera relacionada con la ciencia, ni tampoco con la historia, la arqueología o la antropología ―aunque estoy embarcado en el estudio de Filosofía en la UNED― y mi profesión está muy lejos de guardar relación con la divulgación científica. Lo que quiero decir es que mi acercamiento a la ciencia, a la búsqueda de respuestas sobre la realidad y el funcionamiento del mundo ha sido autodidacta: cuando sentía curiosidad por algún tema en concreto acudía a algún libro, ya fuera en una biblioteca pública, en las bibliotecas de las diferentes facultades cuando estudiaba en la universidad, o bien, sencillamente, lo compraba en una librería.

De esta manera, con el paso de los años, además de atesorar una modesta biblioteca, me he convertido en un auténtico bibliófilo. Me encanta leer, leo mucho y leo con total concentración (una pena que tenga una memoria malísima) y disfruto viendo las estanterías llenas de libros que me han apasionado, que me han sorprendido y hecho reflexionar y, sobre todo, viendo aquellos que aún esperan pacientes a que tenga un rato libre para abrir sus páginas. Reconozco que reservo un lugar especial para los libros científicos (estoy recopilando una pequeña colección de primeras ediciones), obras que me han permitido entender un poco mejor quiénes somos, cómo es el mundo que nos rodea y, en definitiva, a amar la ciencia y el conocimiento en toda su extensión. Como verán, para mí, la unión de libro y ciencia es una mezcla poderosísima…

Y es aquí donde entra en juego nuestro Carnaval. Propongo como tema de esta edición “LOS LIBROS DE LA CIENCIA”, siglos de estudios, de sabiduría, de respuestas a los secretos del universo y del corazón del hombre preservados en las páginas de innumerables obras, muchas de las cuales se han convertido en esenciales. ¿Cuál es su libro científico preferido?, ¿deberían leerse, íntegra o parcialmente, en los colegios o universidades las obras de mayor relevancia de la historia de la ciencia?, ¿qué impresión les dejó la lectura de cualquiera de ellas?, ¿marcó su vocación?, ¿es importante o necesario que un científico sepa exponer con profundidad y en un lenguaje alejado de tecnicismos los avances en una determinada rama del conocimiento? Son algunas de las preguntas que se me ocurren y que expongo para incitar a la reflexión aunque, como es natural, podrán hablar de cualquier cosa que les interese y esté relacionada con el Carnaval.

Por ejemplo, ¿quién no conoce “El origen de las especies” de Charles Darwin? Creo que es el paradigma de la obra científica y de divulgación ya que su función no fue solamente la de describir una nueva teoría acerca de la evolución de los seres vivos, sino también un libro donde Darwin hizo verdaderos esfuerzos para hacer llegar esa idea al mayor número de personas (a pesar de ser legas en la materia). Y creo que ésta es una labor esencial de todo científico.

Los científicos, tanto en el pasado como en la actualidad ―algunos en mayor medida que otros― han sentido la necesidad de expresar sus ideas con mayor amplitud, con un lenguaje más accesible y, en definitiva, fuera del corsé de los artículos publicados en revistas especializadas. Estos trabajos, escritos de forma más o menos técnica pero, en cualquier caso, con la pretensión de que el público en general comprenda sus fundamentos son, de alguna forma, un regalo a la sociedad que es en definitiva la última depositaria de ese conocimiento.

En este sentido me viene a la memoria la figura inigualable de Stephen Jay Gould, zoólogo, paleontólogo y biólogo de primer nivel cuyo interés y conocimiento de la teoría de la evolución le llevó a plantear una de las propuestas más revolucionarias ―junto con Niles Eldredge― para explicar algunos vacíos en la teoría de la selección natural propuesta por Darwin: el equilibrio puntuado. Junto a su labor docente en la Universidad de Harvard y una mente analítica excepcional, destaca por su monumental labor divulgativa que tiene reflejo material en los cientos de columnas semanales publicadas en la revista Natural History y en decenas libros (prometo que he leído tres veces “La estructura de la teoría de la evolución” —una obra esencial para cualquiera interesado en el estudio de la evolución de las especies— aunque con seguridad necesitaré varias lecturas más comprender en profundidad todas sus implicaciones).

Portada Sidereus Nuncius

He escogido este tema para permitir un amplísimo margen de elección.  Podrían decantarse por la historia de la ciencia: las obras de los filósofos presocráticos, el pitagorismo, los sofistas, Demócrito, Sócrates, Platón, Aristóteles, San Agustín, o la escolástica hasta la Alta Edad Media.  También es destacable el impulso a la ciencia dado en el Renacimiento y, sobre todo, durante la Ilustración: Francis Bacon; Nicolás Copérnico y su De revolutionibus orbium coelestium “Sobre el movimiento de las esferas celestiales“ (publicado en 1543); Johannes Kepler con Mysterium Cosmographicum “El misterio cosmográfico” (publicado en 1596); Galileo Galilei con, por ejemplo, su Sidereus Nuncius “Mensajero o mensaje de las estrellas” (publicado en 1610); Descartes y tantos otros grandes pensadores que revolucionaron la ciencia.  Destacan sobremanera los trabajos de Newton, como sus Philosophiae naturalis principia mathematica “Principios matemáticos de la filosofía natural” (publicado en 1687), considerada una de las más importantes de la historia de la ciencia; así como las obras de Leibniz o Kant.

O también por los importantes descubrimientos en geología como los realizados por Charles Lyell y expuestos en sus Principles of Geology “Principios de geología” (publicados entre 1830 y 1833), Archibald Geikie y su Textbook of Geology “Libro de texto de geología” (publicado en 1882) o, a comienzos del siglo XX, las ideas de Alfred Wegener recogidas en Thermodynamik der Atmosphäre “Termodinámica de la atmósfera” y Die Entstehung der Kontinente und Ozeane “El origen de los continentes y los océanos” (1929) donde exponía por primera vez la teoría de la deriva continental.  Científicos como Antoine-Laurent de Lavoisier, padre de la química moderna, que escribió Traité élémentaire de chimie “Tratado elemental de química” (publicado en 1789), Humphry Davy, J.J. Thomson o Linus Pauling.

En biología podemos mencionar los trabajos del genetista Theodosius Dobzhansky quien con su Genetics and the origin of species “La genética y el origen de las especies” (publicado en 1937) unió por primera vez la evolución darwiniana y la genética mendeliana (en la llamada síntesis moderna), o las aportaciones del zoólogo Ernst Mayr, el botánico George L. Stebbins o el paleontólogo George G. Simpson.

Desde luego tendrán cabida trabajos recientes con los últimos avances en antropología, arqueología, medicina, genética, física de partículas, matemáticas y un largo etcétera.

Todos estos científicos y sus obras ―y muchas otras que no he citado ya que no habría espacio suficiente para incluirlas todas― han marcado una época, han impresionado y alimentado la curiosidad de otros científicos, el interés de la sociedad y, de esta forma, han abierto el camino a nuevos descubrimientos.

Tampoco quería dejar pasar la oportunidad de comentar la importancia de la labor de revistas como Scientific American (que edita una versión en castellano: Investigación y Ciencia) o National Geographic (que este año cumple su 125 aniversario), que ha sido pionera en llevar a todos los rincones del planeta no sólo imágenes impactantes, sino los relatos de primera mano de exploradores que han desvelado los secretos que guarda nuestro planeta como, por ejemplo, el del arqueólogo Hiram Bingham cuando descubrió la ciudad inca de Machu-Pichu.  Esta forma de enfocar la divulgación, con grandes fotografías y relatos llenos de viveza, ha hecho que muchos de sus lectores hayan decidido dirigir su futuro profesional al estudio de la ciencia: geografía, historia, arqueología, medicina, genética, astronomía etc.

No me extiendo más.  Solamente espero sus aportaciones para comenzar un debate que, sin duda alguna, será instructivo e interesante para todos.

Pueden enviarlas comentando en este post, por correo electrónico a la dirección blog@afanporsaber.es, y a través de twitter en las cuentas de @jlmgarvayo o @CarnavalHumanid. ¡Anímense a participar! Muchas gracias a todos los que hacen que este loco proyecto sea posible.

Las normas de este Carnaval ya son conocidas, pero es oportuno recordarlas aquí:

  1. La participación es libre y no remunerada. Si no tiene un blog, pondremos su post en el blog oficial del Carnaval de Humanidades.  Lo importante es que participe.

  2. Tiene que escribir al final de la entrada participante una frase como esta: «Este post participa en la VII Edición del Carnaval de Humanidades, acogido en el blog Afán por saber«.  Y, si le apetece, puede incluir el logo de esta edición del Carnaval:

  1. El plazo para presentar las entradas participantes comienza el 3 de septiembre y finaliza el 30 del mismo mes 15 de octubre (se amplía el plazo).

  2. La participación de las entradas se hará efectiva una vez que haya mandado un comentario a este post, un correo electrónico a la dirección blog@afanporsaber.es, o un tweet a @jlmgarvayo o @CarnavalHumanid.

  3. La temática es libre, siempre y cuando tenga relación con las Humanidades.  La organización del Carnaval de Humanidades se reserva el derecho de excluir aquellas entradas con contenido inadecuado (pseudocientífico, machista, xenófobo, grosero u ofensivo para cualquier individuo o grupo social).

  4. Al terminar el plazo de presentación de las entradas, se publicará un resumen de ellas. Durante el mes de octubre podrán votar los tres posts que les parezcan los mejores.  La mejor entrada será obviamente aquella que consiga más votos y se anunciará el 15 de noviembre de 2013.  Para fomentar el debate ―una de las asignaturas pendientes de este Carnaval― voy a introducir una nueva norma: cuando se voten los posts, deberán explicar brevemente el motivo de su elección.  Creo que de esta forma podremos abrir un nuevo canal para fomentar la discusión.

  5. El siguiente anfitrión se anunciará también durante el mes de septiembre.  Es su obligación aportar novedades e ideas que traten de mejorar el Carnaval de Humanidades.

Resúmenes de las ediciones anteriores

I Edición alojada en el blog del propio carnaval

II Edición alojada en Leet mi explain

III Edición alojada en El Cuaderno de Calpurnia Tate

IV Edición alojada en Literatura es aprehender a la realidad

V Edición alojada en Pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión

VI Edición alojada en Cajón Desastre

Publicado por José Luis Moreno en CIENCIA, 45 comentarios
Siete días … 26 de agosto a 1 de septiembre (hombre elefante)

Siete días … 26 de agosto a 1 de septiembre (hombre elefante)

     Última actualizacón: 30 agosto 2017 a las 15:40

EVOLUCIÓN HUMANA

El Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana (CENIEH), con sede en Burgos, se encarga de la investigación y análisis geológico y de la industria lítica y sedimentos encontrados en la garganta de Olduvai (Tanzania), considerada «la cuna de la humanidad».

El propio director del CENIEH, Alfredo Pérez González, forma parte de un equipo español de científicos, que lidera Manuel Domínguez-Rodrigo, de la Universidad Complutense de Madrid, que desde hace cuatro años colabora en la campaña de excavaciones de verano en Olduvai, donde trabajan en cinco yacimientos.

Pérez González ha aclarado que dado el alto nivel de equipamiento del CENIEH, este centro lleva cuatro años evaluando y analizando aspectos geológicos, pero también sedimentos e industria lítica, al contar con el trabajo especializado del arqueólogo salmantino Manuel Santonja, que es el responsable del programa de Arqueología Económica y Espacial del CENIEH.

Por su parte, el director del CENIEH colabora con otro geólogo, también de la Complutense, David Uribelarrea, para reconstruir el estado original de los sedimentos y el proceso de formación de los yacimientos de la garganta de Olduvai, sometida a un intenso proceso de erosión.

• Noticia Terra.es

• Artículo: Autochthonous anisotropy of archaeological materials by the action of water: experimental and archaeological reassessment of the orientation patterns at the Olduvai sites.

GENÉTICA

Un equipo con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha secuenciado el genoma del patógeno Saprolegnia parasitica, responsable de infecciones en diversas poblaciones de peces y anfibios en todo el mundo. Los resultados abren un campo de investigación en el desarrollo de nuevos tratamientos.

Saprolegnia parasitica es un oomiceto (similar morfológicamente a los hongos, pero evolutivamente más parecido a algunas especies de algas) que provoca una infección conocida como saprolegniosis. “Este patógeno se ha convertido en un problema en varios ecosistemas acuáticos naturales, así como en la industria acuícola, donde genera pérdidas económicas considerables principalmente en la producción del salmón y la trucha”, explica Javier Diéguez-Uribeondo, investigador del CSIC en el Real Jardín Botánico de Madrid.

En este patógeno y en otras especies, los científicos han hallado varios eventos de transferencia horizontal de genes y han observado que Saprolegnia ha adquirido a lo largo de su evolución genes de bacterias principalmente. “En este trabajo se han identificado cerca de 40 genes que podrían estar relacionados con los procesos de patogénesis y que fueron probablemente adquiridos recientemente por estos patógenos. De hecho, se considera que este tipo de eventos fueron fundamentales en la evolución de la patogénesis animal en estos organismos”.

• Noticia CSIC

• Artículo: Distinctive expansion of potential virulence genes in the genome of the oomycete fish pathogen Saprolegnia parasítica (descarga directa en formato PDF).

MEDICINA

El Hombre Elefante, Joseph Merrick, fue objeto de curiosidad y ridículo durante toda su vida; también fue estudiado, punzado y examinado por equipos médicos de la época victoriana. A 123 años de su muerte, científicos creen que sus huesos contienen secretos sobre su trastorno que podrían beneficiar la ciencia médica de hoy.

Joseph Merrick empezó a desarrollar anormalidades desde muy temprano. Eventualmente fue observado por aficionados al circo y examinado por doctores inquisitivos. La causa de su cabeza deforme, de la columna curvada, la piel llena de bultos y un brazo derecho y mano superdesarrollada nunca han tenido una explicación definitiva.

Irónicamente, es la preservación médica del esqueleto de Merrick lo que ahora está causando los mayores problemas para desvelar los secretos de su cuerpo.

«El esqueleto, que tiene más de cien años, en realidad está muy limpio», señala el profesor Richard Trembath, subdirector para la salud de la Universidad Queen Mary de Londres, y el guardián del cuerpo de Merrick.

«Esto representa un problema considerable. Durante años, en varias ocasiones, el esqueleto ha sido limpiado con cloro para el proceso de preservación. El cloro no es un bien químico para el ADN. Nos da un problema añadido en tratar de extraer suficientes cantidades de ADN para que podamos secuenciarla».

• Noticia BBC

• Artículo: A mosaic activating mutation in AKT1 associated with the proteus síndrome (descarga directa en formato PDF).

PALEONTOLOGÍA

Después de la mayor extinción en masa de la Tierra, los mamíferos al parecer no evolucionaron en un gran salto hacia adelante, sino más bien en pequeñas maneras que no sobresalen mucho de sus antepasados, dicen los investigadores.

Para entender mejor cómo los mamíferos modernos evolucionaron de sus ancestros, los cinodontes, los científicos compararon 150 distintas características del esqueleto de en 52 especies de cinodontes y dos especies de mamíferos tempranos.

La extinción masiva más letal de todos los tiempos, la extinción de finales del Pérmico , elimino el 90 por ciento de toda la vida marina y el 70 por ciento de todas las especies de tierra firme, hace unos 250 millones de años. Los factores clave detrás de este desastre probablemente incluyen una  actividad volcánica catastrófica en lo que hoy es Siberia que arrojó la mayor cantidad de lava (hasta 7 millones de kilómetros cuadrados), sobre un área casi tan grande como Australia, y calentando las aguas superficiales del océano, llegando a más de 40 grados Celsius.

• Noticia Revista Fósil

• Artículo: The radiation of cynodonts and the ground plan of mammalian morphological diversity (descarga directa en formato PDF).

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Un directorio de miles de fósiles en 3D hecho con HTML5.

Se trata de un proyecto del Servicio Geológico Británico que contiene miles de imágenes de fósiles realizadas en una serie de colecciones británicas, así como modelos 3D de muchos de esos fósiles, modelos que podemos ver, rotar y ampliar usando HTML5 (es necesario un navegador moderno).

• Página WEB

CIENCIAS PLANETARIAS

Descubren un gemelo solar con 8.200 millones de años de antigüedad que, situado a 250 millones de años luz de la Tierra, podría albergar planetas rocosos terrestres. El gemelo posee una composición química inusual y muy bajos niveles de litio, lo que confirma que las estrellas destruyen el litio que las compone a medida que envejecen.

Un grupo de astrónomos acaba de detectar una estrella que, en esencia, es un gemelo idéntico de nuestro Sol, pero 4 mil millones de años mayor, como una versión real de ‘la paradoja de los gemelos’: un gemelo idéntico hace un viaje espacial y regresa a la Tierra más joven que su hermano. Si bien en este caso no existe un viaje en el tiempo, sí estamos en presencia de dos edades muy distintas para estas dos estrellas muy similares (como fotografías tomadas en dos momentos de la vida de nuestro Sol).

Jorge Meléndez (Universidad de São Paulo, Brasil), líder del equipo y coautor del nuevo trabajo, explica: «Durante décadas, los astrónomos han intentado buscar gemelos solares con el fin de conocer mejor nuestro Sol, el que es capaz de dar vida. Pero muy pocos han sido encontrados desde que se descubrió el primero en 1997. Ahora hemos obtenido, a través del VLT, espectros de calidad excepcional, los que nos permiten analizar a los gemelos solares con extrema precisión, para intentar responder a la pregunta sobre qué tan especial es nuestro Sol».

• Noticia Tendencias21

• Artículo: High precision abundances of the old solar twin HIP 102152: insights on Li depletion from the oldest Sun (descarga directa en formato PDF)

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Un estudio de la Universidad de Oviedo evidencia por primera vez que el aumento del CO2 atmosférico provocó la subida de las temperaturas en un periodo más cálido que el actual y con un nivel de concentraciones de dióxido de carbono similar al esperado para finales de este siglo.

El trabajo ofrece evidencias de un vínculo muy estrecho entre el descenso en el CO2 atmosférico y los enfriamientos y glaciaciones en el pasado geológico, en un periodo sobre el que los científicos tenían dudas: entre 10 y 2 millones de años atrás. Este hallazgo supone la primera constatación de que el efecto invernadero trajo consigo una subida de las temperaturas en este periodo más cálido que el actual y en el rango de concentraciones de CO2 esperado para finales de este siglo.

La investigación se llevó a cabo analizando el historial de la adaptación de las algas marinas a niveles crecientes de CO2, que se produce mucho más rápido de lo que hasta ahora se pensaba.

• Noticia Agencia SINC

• Artículo: Late Miocene threshold response of marine algae to carbon dioxide limitation.

GEOLOGÍA

Científicos de la Universidad de Bristol (Reino Unido) han descubierto un megacañón bajo la capa de hielo de Groenlandia. El cañón es de unos 750 kilómetros de largo y en algunas zonas mide hasta 800 metros de profundidad, es decir, que está en la misma escala que ciertas partes del Gran Cañón en Arizona (Estados Unidos).

Los investigadores creen que es anterior a la capa de hielo de Groenlandia que ha cubierto la zona durante los últimos millones de años y tiene las características de los canales del meandro de un río. En comparación, el río más largo de Reino Unido, el río Severn, tiene una longitud de 350 kilómetros y es mucho menos ancho y profundo.

Los científicos utilizaron datos de miles de kilómetros gracias a un radar aerotransportado, recogidos principalmente por la NASA e investigadores de Reino Unido y Alemania durante varias décadas, reconstruyendo el paisaje que yace bajo la capa de hielo que cubre la mayor parte de Groenlandia. En ciertas frecuencias, el hielo es transparente a las ondas de radio que pueden viajar a través del hielo y rebotar en la sólida base del fondo.

• Noticia ABC

• Artículo: Paleofluvial mega-canyon beneath the central Greenland ice sheet.

Publicado por José Luis Moreno en SIETE DÍAS, 0 comentarios
Tres visiones para el origen de la vida y una misma idea: panspermia

Tres visiones para el origen de la vida y una misma idea: panspermia

     Última actualizacón: 13 marzo 2018 a las 22:25

Comencemos diciendo que la panspermia, en términos generales, es la hipótesis que sostiene la posibilidad de que compuestos orgánicos complejos (bacterias, virus, moléculas de ADN o ARN, aminoácidos etc.) viajen a través del espacio (por diferentes medios) y cuya posterior caída en la Tierra (o en cualquier otro planeta) haya dado origen a la vida.

Son numerosos los mecanismos que, a lo largo del tiempo, se han barajado para dar cuenta de la posibilidad de que compuestos orgánicos o microorganismos viajen por el espacio aunque podemos agruparlos en tres principales: viajan integrados en cometas o asteroides, en partículas de polvo aceleradas por la radiación estelar, o en sondas o naves espaciales.

Hemos de señalar que la transferencia de material interplanetario es un hecho científico bien documentado como han puesto de manifiesto los meteoritos de origen marciano o lunar que se han encontrado en la Tierra. Del mismo modo, las sondas espaciales también pueden ser un mecanismo viable de transporte de organismos para la colonización biológica (por este motivo, la NASA cuenta con la Oficina de Protección Planetaria, encargada de dictar las normas de esterilización de los vehículos espaciales que estudian los cuerpos del Sistema Solar potencialmente habitables como nos explica Daniel Marín en su blog Eureka).

Veamos con más detalle los tres principales mecanismos ya expuestos y que nos servirán de hilo conductor para conocer el desarrollo histórico de la hipótesis de panspermia:

La litopanspermia es una versión según la cual las rocas expulsadas de la superficie de un planeta pueden servir como vehículos de transferencia de material biológico hacia otro planeta del mismo sistema solar o de otro diferente.  Como podrán imaginar, para que el mecanismo funcione es necesario que se den tres circunstancias: primero, los microorganismos deben sobrevivir al impacto que supone el proceso de extracción del planeta de origen; en segundo término, deben ser capaces de soportar el viaje a través del espacio y, por último, tienen que sobrevivir de nuevo la entrada en el planeta receptor.

Durante la década de 1830, el químico sueco Jöns Jacob Berzelius confirmó (en su artículo Analysis of the Alais meteorite and implications about life in other worlds) que se habían encontrado compuestos de carbono en ciertos meteoritos «caídos del cielo». Estos descubrimientos contribuyeron a las teorías propugnadas por pensadores posteriores como el médico alemán Hermann E. Richter (para los interesados, Richter explicó su teoría en un artículo titulado Zur Darwinschen lehre publicado en 1865 en el Schmidt’s Jahrbücher der in-und ausländischen gesammten Medicin, volumen 126, páginas 243-249) y Lord Kelvin (Sir William Thomson) de quien hablaremos en profundidad más adelante.

Por su parte, Svante Arrhenius publicó en 1903 un artículo, The distribution of life in space, donde exponía la hipótesis ahora llamada radiopanspermia, según la cual los microorganismos pueden propagarse por el espacio en granos de polvo impulsados por la presión de la radiación de las estrellas.  Arrhenius sostuvo que las partículas de un tamaño crítico por debajo de 1,5 μm (0,0015 mm) se propagan a gran velocidad por presión de la radiación del Sol, aunque, debido a que su eficacia disminuye con el aumento del tamaño de las partículas, este mecanismo serviría únicamente para transportar partículas muy pequeñas, como las esporas bacterianas.

Por último, la panspermia dirigida se refiere al transporte intencionado de microorganismos a través del espacio y enviados a la Tierra para iniciar la vida aquí, o enviados desde la Tierra para sembrar otros sistemas solares.  Esta idea fue defendida por primera vez en 1973 por Francis Crick, quien junto con Leslie Orgel, sostuvieron que la Tierra podía haber sido “infectada” deliberadamente por una civilización extraterrestre avanzada.

Antes de entrar sobre el fondo de la materia, debo mencionar los trabajos de Benoît de Maillet quien, en 1743, escribió que pensaba que la vida en la Tierra fue “sembrada” por gérmenes provenientes del espacio que cayeron en los océanos, rechazando de esta forma la teoría de la abiogénesis; o los de Sales-Guyon de Montlivault que describió en 1821 cómo unas semillas que habían caído de la Luna llevaron por primera vez la vida a la Tierra.  Al igual que me ha ocurrido con los escritos de Berzelius y Richter, no he podido acceder a su contenido por lo que no los incluiré en estas reflexiones aunque, en cualquier caso, trataron el tema de forma tangencial.  Mi intención en este artículo no es defender o cuestionar la validez de estas ideas, ni tampoco hacer un análisis de las últimas aportaciones a la cuestión del origen de la vida en la Tierra, sino exponer el camino seguido por los primeros científicos que plantearon estas hipótesis siguiendo un íter lógico e histórico para comprender mejor el trasfondo y los puntos comunes que poseen entre sí.  Si alguien quiere profundizar en algún aspecto será un debate interesante que podremos sostener en los comentarios y quizás en futuras entradas de este blog.

Introducción etimológica y filosófica: Anaxágoras

Juntas estaban todas las cosas, infinitas en número y pequeñez; ya que también lo pequeño era infinito.  Y mientras todas estaban juntas, nada era visible a causa de su pequeñez; pues el aire y el éter las tenían sujetas a todas, siendo ambos infinitos; puesto que éstos son los máximos ingredientes en la mezcla de todas las cosas, tanto en número como en tamaño.

Pero antes de que estas cosas fueran separadas, mientras todas estaban juntas, no era visible ningún color tampoco; pues se lo impedía la mezcla de todos los colores, de lo húmedo y lo seco, de lo cálido y lo frío, de lo brillante y lo tenebroso, de la mucha tierra dentro de la mezcla y de las semillas innumerables, desemejantes entre sí.  Tampoco ninguna de las demás cosas son parecidas unas a otras.  En este caso debemos suponer que todas las cosas están dentro de todo.

Los griegos no juzgan rectamente cuando admiten el nacimiento y la destrucción; pues ninguna cosa nace ni perece, sino que se compone y se disuelve a partir de las existentes.  Y, en consecuencia, deberían llamar, con toda justeza, al nacer composición y al perecer disolución.

Anaxágoras de Clazomene (fragmentos conservados gracias a la obra Física de Simplicio).

El término panspermia procede del griego παν- pan, «todo» y σπερμα sperma, «semilla». Hasta donde tenemos constancia, la primera vez que se emplea el término sperma es en una obra de Anaxágoras (es posible que el término «panspermatic» apareciera por primera vez en una obra de William Leybourn publicada en 1690: Cursus Mathematicus, aunque no he podido contrastarlo).  Anaxágoras fue un filósofo presocrático perteneciente a la escuela jónica.  Se interesaba por la ciencia y gozó en su época de gran reputación como físico, matemático y astrónomo.  A pesar de que se le atribuye un tratado “Sobre los escenarios”, un libro sobre la “cuadratura del círculo”, y una obra en tres libros “Sobre la naturaleza”, en realidad lo más probable es que escribiera un único libro ―”Sobre la naturaleza”― que ha llegado hasta nosotros en su mayor parte gracias a la recopilación de varios de sus fragmentos por parte de Simplicio.  Estos fragmentos en conjunto abarcan unas mil palabras.

No nos interesa tanto hacer un análisis etimológico del término como explicar el principio fundamental que adoptó Anaxágoras de Parménides y de todos los presocráticos: “De la nada nada sale.  Todo sale del ser”.  Es decir, lo vivo no puede nacer de lo inerte.  Esta afirmación y sus consecuencias filosóficas serán el catalizador para el desarrollo de la hipótesis de la panspermia por los pensadores posteriores.

La solución que ofreció Anaxágoras a esta cuestión fue que “Todo está en todo”.  Para él la materia es divisible hasta el infinito y cada cosa está constituida por partes de todas las cosas “infinitas por su multitud y por su pequeñez”.  Los elementos no son cuatro, como afirma Empédocles (aire, fuego, agua y tierra), sino que hay tantos elementos como especies distintas de cosas: son las «semillas» de todas las cosas.

Los animales proceden de semillas caídas del cielo.  Todo vive, siente y tiene inteligencia [una concepción del mundo conocida como hilozoísmo].

El problema principal a la hora de interpretar los escritos de Anaxágoras es que debemos tener clara la relación entre dos términos: las “spermata” (σπέρματα «semillas») y las «porciones» (μοϊραι).  Para comprender la posible incongruencia de que Anaxágoras crea en la infinita divisibilidad de la materia a pesar de que sostenga que hay «semillas» presentes en la mezcla original, debemos tener presente que emplea el término «porciones» en el sentido de una “participación” más que en el de un “trozo” o “partícula”. Por mucho que se subdivida la materia y por muy infinitesimal que sea el trozo que se obtenga, Anaxágoras replicará siempre, que, lejos de ser irreductible, sigue conteniendo un número infinito de «porciones».

Podemos entender según la cita que abre esta introducción que, a nivel microscópico, la mezcla original de la que surge toda la materia no es uniforme.  Ésta, a pesar de ser infinitamente divisible, estaba coagulada desde el principio en partículas o «semillas» y, por tanto, hay una unidad natural a partir de la cual puede comenzar la cosmogonía (de aquí proviene, tal vez, el uso de la palabra «semilla», ya que de una semilla se desarrollan cosas mayores).

Siendo estas cosas así, debemos suponer que hay muchas cosas de todo tipo en cada cosa que se está uniendo, semillas de todas las cosas bajo toda clase de formas, colores y gustos…

¿Pues como podría nacer el pelo de lo que no es pelo y la carne de lo que no es carne?

Sir William Thomson, primer barón Kelvin

Nacido el 26 de junio de 1894 en Belfast, William Thomson fue un físico y matemático británico que destacó por sus importantes trabajos en el campo de la termodinámica y la electricidad.  Es especialmente conocido por haber desarrollado la escala de temperatura que lleva su nombre.  En 1866, sobre todo en reconocimiento a los servicios prestados a la telegrafía transatlántica por medio de cables, Kelvin recibió el título de caballero y en 1892 fue elevado a la dignidad de par en calidad de «Baron Kelvin of Largs».

En lo que a nosotros interesa en este momento, debemos destacar el discurso que pronunció en 1871 en la reunión anual de la Asociación británica para el avance de la ciencia en su calidad de presidente.  En su larga alocución, entre otros muchos temas habló de la generación espontánea: la antigua especulación de que bajo determinadas condiciones meteorológicas, la materia inerte podía dar lugar a la vida.  Afirmó con rotundidad que la ciencia había aportado una enorme cantidad de pruebas contra dicha hipótesis sosteniendo:

Dead matter cannot become living without coming under the influence of matter previously alive. This seems to me as sure a teaching of Science as the law of gravitation” (la materia inerte no puede llegar a estar viva sin la influencia de materia previamente viva. Me parece una enseñanza tan clara de la ciencia como la Ley de la Gravitación Universal).

A continuación expuso su hipótesis del origen de la vida en la Tierra:

Si rastreamos la historia física de la Tierra hacia atrás, siguiendo estrictos principios dinámicos, llegaremos a un mundo fundido y al rojo vivo en el que no podía existir la vida.  Por lo tanto, cuando la Tierra estuvo preparada para albergar vida, no había ninguna cosa viviente en ella.  Había rocas sólidas y desintegradas, agua, y aire alrededor, una Tierra calentada e iluminada por un Sol brillante, lista para convertirse en un jardín.  ¿Brotaron la hierba, los árboles y las flores, en toda la plenitud de su belleza, por la orden de un Poder Creativo? ¿O la vegetación, creciendo a partir de una semilla sembrada, se propagó y multiplicó por toda la Tierra? La ciencia está obligada, por la eterna ley del honor, a afrontar sin temor cada problema que se le presente razonablemente.  Si se puede encontrar una posible solución, en consonancia con el curso ordinario de la naturaleza, no debemos invocar el acto anormal de un Poder Creativo.

Texto del discurso ofrecido por Lord Kelvin

Para comprender cómo surge la vida utiliza el ejemplo de las islas volcánicas que, al poco tiempo de surgir del mar, se cubren de vegetación y vida.  Hoy no nos sorprende en absoluto la afirmación de que la vida no surgió en esas islas de la nada sino debido al transporte de las semillas por el aire y gracias a la migración de los animales.

Cada año, miles, quizás millones, de fragmentos de materia sólida caen sobre la Tierra ― ¿de dónde han venido estos fragmentos? ¿Cuál es la historia de cada alguno de ellos? ¿Se creó en el principio de los tiempos una masa amorfa?― Esta idea es tan inaceptable que, implícita o explícitamente, todos la descartan.  A menudo se da por sentado que todas las rocas meteoríticas, aunque es cierto que algunas, son fragmentos que se han desprendido de masas más grandes y han sido lanzadas al espacio.  Es seguro que se deben producir colisiones entre grandes masas que se mueven a través del espacio como sucedería con los buques que, si fueran pilotados sin control para evitar la colisión, no podrían ir y venir a través del Atlántico durante miles de años inmunes a las colisiones.  Cuando dos grandes masas colisionan en el espacio es cierto que la mayor parte de cada uno de ellas se funde, pero parece bastante seguro que, en muchos casos, deben salir disparados en todas direcciones una gran cantidad de residuos, muchos de los cuales no habrán experimentado una violencia mayor que la que sufren las rocas en un deslizamiento de tierra o en explosiones con pólvora.  Si la Tierra colisionara con otro cuerpo, comparable en dimensiones a sí misma, y la colisión se produjera cuando estuviera cubierta de vegetación como en la actualidad, muchos fragmentos grandes y pequeños podrían, sin duda alguna, haber sido diseminados por el espacio llevando semillas, plantas y animales vivos.  Por lo tanto, y porque todos creemos con confianza que en la actualidad existen, y que ha sido así desde tiempo inmemorial, muchos mundos llenos de vida además del nuestro, debemos considerar como muy probable que haya innumerables rocas meteoríticas portando semillas desplazándose a través del espacio. Si en la actualidad no existiera vida sobre la Tierra, una de esas rocas podría, a lo que llamaríamos sin dudar causas naturales, hacer que se cubriera de vegetación.  Soy consciente de las muchas objeciones científicas que se pueden plantear en contra de esta hipótesis; pero creo que todas tienen respuestas.  Ya he puesto a prueba su paciencia demasiado como para pensar discutir cualquiera de ellas en esta ocasión.  La hipótesis de que la vida se originó en la Tierra por fragmentos cubiertos de musgo de las ruinas de otro mundo puede parecer descabellada e idealista; todo lo que digo es que no es acientífica.

Como expusimos al comenzar este relato, Kelvin plantea en su discurso la hipótesis que hoy llamamos litopanspermia y, aunque no es este el momento de un análisis más exhaustivo, podemos comprobar que la idea que subyace en su planteamiento es la misma que guía la concepción del mundo de Anaxágoras y el resto de filósofos presocráticos: “De la nada nada sale.  Todo sale del ser”.  Su solución a este dilema fue que la vida tuvo que llegar a la Tierra desde otro lugar del espacio.

Svante Arrhenius

 Svante Arrhenius nació en Suecia el 19 de febrero de 1859.  Destacó como científico (originalmente físico y más tarde químico) y profesor.  Obtuvo el Premio Nobel de Química de 1903 gracias a sus experimentos en el campo de la disociación electrolítica.

Arrhenius, firme defensor de la hipótesis de panspermia, expuso sus ideas en un artículo publicado en 1903 y, años después, en la revista Scientific American (1907).  Dado el interés que despertó esta cuestión, incluyó un último capítulo en un libro que estaba terminando (publicado en 1908) donde, de forma más extensa, pudo desarrollar esta hipótesis: Worlds in the making: the evolution of the universe.

Sostiene que desarrolló esta teoría, como hizo el propio Kelvin, por los reiterados y fallidos intentos de eminentes biólogos en descubrir un único caso de generación espontánea de la vida.  Como hemos indicado al inicio, su idea era que los microorganismos podían propagarse por el espacio en granos de polvo impulsados por la presión de la radiación de las estrellas.

Reconoce que la mayor dificultad de la teoría estriba en la aparente imposibilidad del transporte de microorganismos, incluso de un planeta a otro de nuestro propio sistema solar, debido a que la duración del viaje podría ser excesiva y la mayoría de los microorganismos pueden permanecer vivos solo unos años (aunque algunos ―añade― incluidas algunas esporas y semillas de leguminosas, conservan el poder de germinación durante décadas).

Para salvar este obstáculo introduce la presión de la radiación como energía para el movimiento, de forma que el intervalo de tiempo que el microorganismo pase en el espacio se reduzca considerablemente.  Sostuvo que organismos muy pequeños, como las esporas bacterianas, de un tamaño de entre 0,0003 y 0,0002 mm., podían ser impulsadas al espacio gracias a la presión de la radiación solar.  Considerando que la gravedad específica (densidad relativa) de estas esporas sea la misma que la del agua, llega a realizar unos cálculos acerca del tiempo que tardarían en cruzar la órbita de Marte (20 días), la de Júpiter (80 días) y la de Neptuno en 14 meses (alcanzar la estrella más cercana, Alpha Centauri, llevaría 9000 años).

Worlds in the making.

El mecanismo de escape de la atmósfera lo describe de la siguiente forma: unos corpúsculos tan pequeños podrían alcanzar una gran altitud gracias a las corrientes de aire, aunque estas corrientes nunca podrían expulsarlas de nuestra atmósfera.  Por ello recurre a la fuerza de la electricidad, concretamente al fenómeno de las auroras.  Opina que las auroras se producen por la colisión con la atmósfera de enormes cantidades de polvo cargado negativamente proveniente del Sol.  Por lo tanto, si la espora en cuestión absorbiera la carga negativa del polvo solar durante una descarga eléctrica, podría ser expulsada en el mar de éter de las cargas repelentes de las otras partículas.

Muchas de esas esporas saldrán de la atmósfera y, aunque la mayoría no alcancen su objetivo, unas pocas caerán en otros mundos donde puede que sean capaces de diseminar la vida si encuentran las condiciones para ello.  Puede que pasen un millón o varios millones de años desde el momento en que un planeta sea capaz de albergar vida hasta que la primera semilla caiga y germine, pero este periodo de tiempo es insignificante en comparación con el tiempo durante el que la vida florecerá en ese planeta.

De esta manera la vida puede haber sido trasplantada desde tiempos inmemoriales de sistema solar en sistema solar y de planeta en planeta del mismo sistema. De la misma manera que entre los miles de millones de granos de polen que el viento aleja de un gran árbol sólo uno por término medio origina un árbol nuevo, así, de los miles de millones, o quizás billones, de los microorganismos que la presión de la radiación estelar expulsa al espacio, sólo uno podría llevar vida a un planeta en que la vida aún no haya surgido, y ser el iniciador de los seres vivos en ese planeta.

Francis H. C. Crick y Leslie E. Orgel

Francis Crick, físico, biólogo molecular y neurocientífico británico, es conocido sobre todo por ser uno de los descubridores de la estructura molecular del ADN en 1953. Leslie Orgel, químico británico, comenzó su carrera como químico teórico inorgánico y fue uno de los cinco principales investigadores de la NASA patrocinando el programa NSCORT de exobiología.

Estos destacados científicos publicaron un artículo conjunto en la revista Icarus en 1973 donde sostenían que era poco probable que organismos extraterrestres vivos hubieran llegado a la Tierra, ya fuera como esporas mediante la presión de la radiación de otra estrella, o bien como organismos vivos en un meteorito (en clara alusión a los planteamientos de Lord Kelvin y Arrhenius, reconocían que ni la teoría de la radiopanspermia ni la litopanspermia eran absurdas pero que ambas estaban sujetas a importantes críticas).  Como una alternativa para esos mecanismos del siglo XIX, los autores proponían la panspermia dirigida, afirmando que los microorganismos fueron enviados deliberadamente a la Tierra por seres inteligentes de otro planeta.

Reconocen que la posibilidad de que la vida terrestre provenga de la actividad deliberada de una sociedad extraterrestre es más un tema de ciencia-ficción, aunque se ha tratado más o menos con desenfado en algunos artículos científicos.  Sin embargo, para demostrar que esta teoría no es imposible, los autores emplean lo que denominan “theorem of detailed cosmic reversibility”, esto es, el argumento de que si nosotros somos capaces de “infectar” un planeta extrasolar carente de vida, entonces, teniendo en cuenta que se dispone del tiempo necesario, otra sociedad tecnológica puede haber infectado nuestro planeta cuando todavía no existía vida.

Reconocen que, en el momento de escribir el artículo (1973), la humanidad no disponía de la tecnología necesaria para construir una nave espacial para cumplir la tarea, aunque el verdadero escoyo es el larguísimo tiempo de vuelo, puesto que no está claro si seremos capaces de construir componentes que sobrevivan en el espacio durante miles o millones de años.  En cualquier caso, habría que idear algún tipo de protección frente a la radiación, así como un empaquetamiento que permitiera una distribución uniforme de los microorganismos (aunque ―sostienen― según estudios previos se podría preservar la vida de algunos microorganismos durante millones de años si se protegen y mantienen a temperaturas cercanas al cero absoluto).

Panspermia dirigida. Icarus. 1973.

Aunque no me detendré en este aspecto, sí quería señalar que en el artículo analizan tanto nuestra posible motivación como la de estas sociedades extraterrestres para querer diseminar la vida por el universo (si la psicología humana no se conoce lo suficiente, no digamos la extraterrestre).

A pesar de que no hay ninguna prueba que apoye la panspermia dirigida, exponen dos hechos (que califican como “débiles”) que pueden ser relevantes a la hora de explicar algunos aspectos de nuestra biología y bioquímica que son difíciles de entender.  En primer lugar, la composición química de los organismos.  La presencia en organismos vivos de elementos químicos extremadamente raros en la Tierra debería indicar que la vida tiene un origen extraterrestre.  El molibdeno es un elemento esencial  que juega un importante papel en muchas reacciones enzimáticas, mientras que el cromo y el níquel son relativamente poco importantes.  La abundancia de cromo, níquel y molibdeno en la Tierra es de 0,20%, 3,16% y 0,02% respectivamente.  No se puede extraer ninguna conclusión de un ejemplo tan simple pero, si fuera posible demostrar que los elementos representados en los organismos vivos de la Tierra tienen una correlación con aquellos que son abundantes en algunos tipos de estrella, veríamos con mejores ojos las teorías de la infección.

El segundo ejemplo es el código genético.  Se pueden ofrecer muchas explicaciones ortodoxas acerca de la universalidad del código genético, de porqué todos los seres vivos del planeta comparten el mismo código, aunque ninguna se acepta totalmente.  Es sorprendente que no coexistan organismos con códigos diferentes.  Para Crick y Orgel, la universalidad del código corroboraría la teoría “infecciosa” de los orígenes de la vida. En definitiva, concluyen que la teoría de la panspermia dirigida no se puede rechazar.

Contamos con dos teorías drásticamente diferentes acerca del surgimiento de la vida en la Tierra ¿podemos escoger entre ellas?  En estos momentos parece que las pruebas experimentales son demasiado débiles para hacer la discriminación.

 

Referencias

Arrhenius, S. (1907), «Panspermy: the transmission of life from star to star». Scientific American, vol. XCVI, núm. 9, p. 196.

Arrhenius, S. (1908), Worlds in the making: the evolution of the universe. New York: Harper & Brothers, xiii, 229 p.

Crick, F. H. C. y  Orgel, L. E. (1973), «Directed panspermia». Icarus, vol. 19, núm. 3, p. 341-346.

Fraile, G. (2010), Historia de la filosofía. I, Grecia y Roma. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, xviii, 852 p.

Gribbin, J. (1999), «Panspermia revisited». The Observatory, vol. 119, p. 284-285.

Kirk, C. S., et al. (1987), Los filósofos presocráticos: historia crítica con selección de textos. Madrid: Gredos, 702 p.

Thomson (Lord Kelvin), W. (1872), «Adress by the President». En: British Association for the Advancement of Science (ed.). Report of the British Association for the Advancement of Science. London: John Murray, lxxxiv-cv.

Wesson, P. S. (2010), «Panspermia, past and present: astrophysical and biophysical conditions for the dissemination of life in space». Space Science Reviews, vol. 156, núm. 1-4, p. 239-252.

http://plato.stanford.edu/entries/anaxagoras/#IngSee

http://www.panspermia.org/index.htm

http://en.wikipedia.org/wiki/Panspermia

http://www.panspermia-theory.com

Esta entrada participa en la XXIV Edición del Carnaval de Biología organizado en en blog Pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

Publicado por José Luis Moreno en CIENCIA, Historia de la ciencia, UNIVERSO, 9 comentarios